Primero agradecer a nuestros queridos artistas, de los diversos países latinoamericanos, los que conformamos este mosaico cultural que es Vancouver, y que estuvieron con nosotros en este evento.
Porque juntos hacemos llover primaveras, moviendo montañas de sueños y construyendo caminos florecidos.
Gracias a ellos, a nosotros y a todos los que hoy nos ofrecen sus alas para volar juntos y dejar una huella inmensa, extraordinarias voces que hablen de sus ancestros, en un futuro de cincuenta o cien años.
Estamos hablando del recién pasado evento que fue la apertura oficial de la Radiotón Pro-Monumento Latinoamericano, la Sopa Sur, con el fin de recaudar los fondos necesarios para la entrega final de este legado, que es una de las donaciones honrosas de los latinoamericanos a la ciudad de Vancouver.
Me atrevo a decirles que es una de las donaciones honrosas porque los primeros grupos de inmigrantes ya donamos nuestra generación, nuestros hijos ya son parte de la cultura canadiense.
Ahora se rebela la idea de seguir subsistiendo en raíz, en elemento de cohesión, que guardaremos en esta roca silenciosa pero expresiva a la bondad de nuestra Madre Naturaleza; que ni las nevadas más altivas podrá derrotar, porque en su pesado cuerpo atesora el fruto, las lágrimas de este grupo étnico que llegó a esta tierra por la única razón de preservar la vida, después de ver bombardeado nuestro cielo y secarse los ríos de amor. Como buenos pescadores seguimos aquí aún en nuestros mismos ríos de lágrimas pescamos sueños creamos un hábitat para que sigan viviendo y hacerlos realidad.
Este legado que nos proponemos dejar en estas frías tierras que nos han albergado en momentos desesperados, donde quedará nuestra semilla germinando en otras generaciones, para las que dejaremos una cigüeña con sus alas extendidas para que siga volando de generación en generación.
La Sopa Sur es la idea artística y metafórica, que dejaremos en este monumento para el cual ahora estamos trabajando unidos en una Radiotón, que se inició el 8 de marzo en las cabinas del 96.1 FM, en el programa
Latino Soy.
De esta manera intentamos acercar esta generación con las que vendrán, aproximarlas a una cultura que nos ha identificado, que nos identifica y que seguirá haciendo la diferencia, en amor y bondad.
Este evento lanzamiento del libro NO ME CURES QUE ME MATAS, es la prueba contundente de que juntos somos más, que juntos podemos.
Porque dejar un legado debidamente registrado en un país como Canadá, donde se cumplen las leyes o simplemente te dicen NO.
Es difícil y más aún para los latinoamericanos que somos el grupo de inmigrantes minoritarios en volumen y economía.
Unidos en la diferencia hacemos la diferencia.
Por el Pc-surv
Lucy Ortiz.



