Aspirantes a estudiantes universitarios cierran el campus de la UES, como medida de presión para que las autoridades permitan más ingresos.
Oscar López
David Pérez
Redacción Diario Co Latino
Un hombre se acerca al portón principal de la Universidad de El Salvador (UES) y le pregunta a uno de los estudiantes que han cerrado el centro de estudios: ¿Dónde terminan mis derechos y comienzan tus derechos? El joven responde que la educación debe ser para todos.
Esa es la contradicción a la que se ven enfrentados centenares de estudiantes de dicho centro superior de estudios, quienes ahora yacen sentados frente a los accesos de la Universidad esperando que las autoridades dialoguen con los estudiantes. La UES está cerrada por el grupo denominado Frente Amplio de Nuevo Ingreso (FANI) y exigen que las autoridades tomen en serio las negociaciones, que no se retracten cuando exista un acuerdo, y no tomen represalias.
“El cierre de la Universidad se debe a la falta de diálogo de las autoridades universitarias, nos hemos reunido muchas veces, se llega a acuerdos y luego se retractan, al final no llegamos a nada en concreto”, explicó uno de los estudiantes que han cerrado la UES.
Los bachilleres exigen 158 cupos para medicina, odontología; 11, jurisprudencia y ciencias sociales; 150, humanidades; 350.
Asimismo, piden que se reforme el presupuesto de la UES , lo que consideran que es una lucha reinvindicativa para los estudiantes universitarios en general.
Al ser cuestionados, si cumplieron con la nota mínima para ingresar al centro de educación, los bachilleres dijeron que “un examen no va decidir la capacidad de cada uno de nosotros como estudiantes, por eso no creemos eso, que no somos capaces”. De igual manera los jóvenes expresaron que si la medida no surge efecto en las autoridades de la UES, tomarán otras medidas como el cierre indefinido de la institución educativa.
“El rector no quiere apoyarnos, nosotros no podemos pagar estudios en una universidad privada y es la única opción que tenemos para estudiar” argumentó uno de los manifestantes.
Grupos estudiantiles en desacuerdo
Uno de los dirigentes del grupo Cambio Estudiantil y Humanidades, expresó que no todos los estudiantes organizados dentro de la UES están apoyando el cierre, ya que existía coordinación y acuerdos entre las asociaciones, pero “se rompió”.
“Las negociaciones iban por buen camino, por lo que no entendemos el cierre de la UES. Como estudiantes responsables tenemos que llevar propuestas a las negociaciones”, expresó el dirigente.
Rufino Quezada, Rector de la UES manifestó en ocasiones anteriores que el proceso para la verificación de los cupos se estaba realizando de manera eficiente por cada facultad, pero que de igual forma no consideraba posible el ingreso masivo de nuevos estudiantes.
Quezada advirtió que si en algún momento los aspirantes entorpecían el desarrollo de las actividades académicas, “no dialogaría con ellos”. El Rector expresó que no se puede iniciar un diálogo con personas que realizan actividades “fuera de la ley”.



