Juan Carlos Villafranco
Redacción Diario Co Latino
Un promedio de 26 mil bachilleres llegaron a tempranas horas de este día a la Universidad de El Salvador para someterse a la prueba de conocimiento que les permitirá el ingreso, o no, al ente universitario.
Desde las 6:30 a.m. los jóvenes, algunos acompañados de sus padres, buscaban los locales en las diferentes facultades de la UES, para examinarse.
El nerviosismo no faltó entre los aspirantes, tampoco la incertidumbre de si pasarían o no el examen.
Este año, contrario a otros, la Universidad permitió que más estudiantes realizaran la prueba, ya que la situación económica de muchas familias los obliga a que sus hijos opten por la educación pública.
También la Universidad facilitó a los aspirantes un lápiz para ser utilizado en el examen que tiene un costo de 8 dólares que fueron cancelados previo en un banco.
De estos aspirantes sólo se admitirán 9 mil 500, de acuerdo a la nota obtenida, y deben responder más del 50 por ciento del cuestionario. Para los que tengan el 30 por ciento del cuestionario tendrán que someterse a un curso propedéutico y los menos de tres quedan automáticamente eliminados.
La prueba fue programada en dos grupos de 7 a 9 de la mañana y de 10 a 12.
La demanda en la Universidad de El Salvador, por el ingreso, obliga a las autoridades a buscar mecanismos que permitan incluir a la mayoría de aspirantes que sobrepasan la oferta académica, aun con la falta de presupuesto que padece Universidad y la inadecuada infraestructura para satisfacer la demanda.
Tradicionalmente, el descontento en los aspirantes y las organizaciones estudiantiles ser refleja en las medidas de presión que ejercen contra las autoridades de la UES para ingresar a quienes no superaron la prueba de admisión.



