
Salvadoreños sufren una vez más el paro del transporte colectivo a causa de la inseguridad del país. Foto Diario Co Latino/Juan Carlos Villafranco
Salvadoreños sufren una vez más el paro del transporte colectivo a causa de la inseguridad del país. Foto Diario Co Latino/Juan Carlos Villafranco
Redacción Diario
Co Latino
El
cansancio de la jornada laboral, las aglomeraciones y el paro de unidades del
transporte público, por las amenazas de las pandillas de atentar contra la
población, fueron algunos de los problemas que enfrentaron miles de salvadoreños
esta tarde.
Empresas
privadas, instituciones educativas e instituciones públicas despacharon a sus
empleados desde las tres de la tarde. Además el comercio informal en la ciudad
capital se vio reducido en un 90%.
Desde
las cuatro de la tarde, las paradas de buses lucían abarrotadas. La
desesperación en sus rostros y el cansancio era más que evidentes entre la
multitud de personas, quienes intentaban a toda costa lograr subirse a una de
las pocas unidades del transporte público que aún presta el servicio.
Al
no encontrar muchos buses, los salvadoreños se vieron obligados a abordar algún
de los pick up, que de el centro de la capital hasta Apopa están cobrando de
$0.50 hasta $1.50. El pasaje era cancelado a pesar de que las personas arriesgan
la vida en los saturados pick ups.
Diario
Co Latino constató el peligro al cual se exponen cientos de personas, que iban
literalmente colgadas de las puertas de microbuses o en los pick ups.
En
el recorrido se detectó a algunos conductores que sacaron provecho de la
situación. Tal es el caso de una mujer, quien en las inmediaciones del INDES,
ofrecía llevar por $ 0.25 centavos a las personas, en un vehículo de Tropigas,
el cual contenía cilíndros de gas licuado.
Las
personas por la necesidad de trasladarse hasta sus hogares subieron para
aprovechar el ray, sin importar el peligro.
La
referida conductora intentó agredir al fotoperiodista de este periódico, cuando
éste intentaba captar imágenes. “No tomes la foto…sino bajo a la gente”,
amenazó la mujer.
Mientra
tanto, la 29 Calle Oriente, Troncal del Norte, Boulevard del Ejército entre
otros principales arterias lucieron totalmente abarrotadas de vehículos, que
junto a las personas que caminaban grandes distancias por la ausencia del
transporte colectivo.
Al
cierre de esta nota, los salvadoreños continuaban en un intento por llegar a
sus hogares, en medio la incertidumbre que pudiera suceder algo en el camino.
Por
el momento, las calles son vigiladas por miembros de la PNC y el ejército. Al
filo de los 6 P.M. las calles en el centro de San Salvador lucían vacías y sólo
hay unos pocos autobuses.



