Ante la disminución del transporte colectivo, usuarios de Mejicanos abarrotan las pocas unidades que prestaron servicio. Foto Diario Co Latino/Juan Carlos Villafranco
Óscar López
Beatriz Castillo
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino
Caos. Eso vivió la mayoría de salvadoreños que esta mañana buscaban un microbús o autobús para transportarse a sus labores diarias.
Empleados y directivos del transporte colectivo decidieron paralizar sus labores, algunos de forma parcial y otros de forma total. La medida se debe a un supuesto “panfleto” repartido ayer en horas de la noche en los diferentes puntos de buses del país, dónde se amenazaba con atentado en contra de los empleados y quema de unidades.
Las autoridades ante la alerta de reparto procedió operativos de búsqueda de los supuestos pandilleros, en ese proceso. En la zona de Ilopango la policía procedió a la detención de dos sujetos vinculados al grupo de la “18”.
Ante la detención, las supuestas amenazas se incrementaron durante la noche, ya no por la vía panfleto, sino que de forma telefónica.
Eso obligó a que desde la madrugada empresarios de las rutas de la zona metropolitana de San Salvador,
Cojutepeque, San Vicente, San Miguel y Ahuachapán hicieran efectivo el paro.
Mayra no sabía de la decisión de los empresarios. Salió de su casa ubicada en Cumbres de San Bartolo, como cualquier día, pero jamás imaginó que no tendría forma de movilizarse. Ella no sentía temor de algún atentado, tenía temor de que sus jefes le descontaran el día.
“Tuve que caminar desde la casa hasta San Bartolo, si uno no llega le descuentan el día”, dijo la mujer. Allí esperó como 20 minutos, hasta que un autobús de la ruta 113, paró y le abrió espacio entre la multitud.
Otros no tuvieron la suerte de Mayra. Les tocó caminar varias cuadras y otros kilómetros. Las paradas lucieron llenas. Pick up y carros particulares trataron de ser un paliativo en la crisis.
Desorden alcanzó al comercio y sector educativo
En un recorrido de este vespertino se confirmó que el caos generado por las supuestas amenazas alcanzó al comercio y el sector educativo.
Un 30% de los negocios de Soyapango fueron cerrados, algunos por la falta de sus empleados y otros por seguridad.
El cierre se dio a pesar de la presencia de elementos del ejército y la Unidad del Mantenimiento y el Orden (UMO), quienes salieron a patrullar las calles.
En San Martín la situación fue similar con los negocios y los centros escolares. Según información del personal educativo de la zona de San Martín, fueron los padres de familia quienes llegaban a las escuelas a recoger a sus hijos, por temor a sufrir alguna agresión en las calles.
Ante la zozobra de la gente, elementos de la policía se acercaron a la población para recalcarles que todo estaba normal y que no tenían reportes de algún atentado contra los transportistas.
Por su parte, el Vicepresidente y Ministro de Educación Salvador Sánchez Cerén, llamó a los padres de familia y a la ciudadanía a no tener miedo.
“Este es un intento de desestabilizar la paz de la sociedad”, dijo durante una actividad hoy.
Aclaró, además, que como Ministerio no tienen reporte de escuelas cerradas, y que tampoco se ha emitido una orden oficial para ello. “Todo está bien”, sentenció el Vicepresidente y Ministro de Educación.
Trasporte argumenta inseguridad
Abel Reyna, empresario de FECOATRANS, manifestó que el paro ha sido implementado en más de un 80% de las rutas por temor a que los pandilleros “atenten contra la vida de sus empleados”, por lo mismo comentó que no tienen definido cuando terminará la medida.
Reyna agregó que la presencia policial se ha incrementado en las zonas afectadas por la medida, pero de igual manera los empleados de las empresas de transporte colectivo mantienen el temor de sufrir algún tipo de atentado.
En Soyapango no prestan servicio las rutas 41, 7, 3 y 19. En Ilopango, la ruta 29 trabaja a medias debido a que anoche quemaron una unidad. Otras zonas en las que el servicio de transporte es irregular son Cuscatancingo, Apopa, Ciudad Delgado, San Salvador, San Marcos.
Además, el paro ha sido implementado en otras zonas del país como en los departamentos de Cuscatlán, Usulután, San Miguel, La Paz y San Vicente.
El servicio también está irregular en rutas del occidente del país como la 210, que va de Ahuachapán a Santa Ana.
Sin embargo, los dirigentes de las principales gremiales del transporte colectivo aseguraron que la medida no fe impulsada por ellos, sino, por los motoristas y cobradores de los vehículos, por miedo a las amenazas de muerte plasmada en una nota enviada por supuestos pandilleros anoche.
El presidente de AEAS, Genaro Ramírez, aseguró que “fueron los pandilleros quienes realizaron el paro” y que los motoristas no trabajaron hoy por miedo.
“La responsabilidad de la seguridad es del Estado y no vemos que la criminalidad baje; lo de ahora lo confirma”, dijo Ramírez.
Por su parte, Rodrigo Contreras Teos, de la Cámara Salvadoreña de la Industria del Transporte (CASIT), aseguró que lo que ocurrió esta mañana es un caso sorpresivo y que están platicando con el personal que labora en las diferentes rutas para reanudar el servicio.
“Algunas rutas trabajan, otras no. Como dirigentes no dimos orden de parar, sino, fue porque los trabajadores paralizaron sus labores, pero esto no puede seguir así”, expresó Contreras Teos.
El dirigente de la CASIT prevé que para lo que resta del día el servicio se restablezca, principalmente en las rutas de la zona oriente de la ciudad de San Salvador, como las de San Martín, Soyapango e Ilopango.
Autoridades llaman a la calma
Las autoridades de Justicia y Seguridad, Defensa Nacional y Policía Nacional Civil (PNC) llamaron a la calma a la población y a los empleados del transporte público a seguir con las labores.
Incluso, ante las supuestas amenazas y el miedo de los empleados, se llamó a los policías y soldados que estaban de licencia a integrarse hoy para tener más controles en las calles y carreteras del país.
Solo en la carretera que conduce de San Salvador hacia Cuscatlán se logró contabilizar cuatro retenes, grupos de elementos del ejército y policías.
En la zona de Soyapango la seguridad fue igual. El jefe de la región metropolitana Héctor Mendoza Cordero, realizó un verificación de la zona, a la altura de MOLSA.
El jefe policial dijo que del área metropolitana no todas las rutas han paralizado. Se maneja que la zona de Mejicanos, Ciudad Delgado y las que recorren en centro de San Salvador estaba normal.
Agregó que otras rutas que habían paralizado de forma parcial, al ver los dispositivos de seguridad se han integrado.
“Han visto los dispositivos que tenemos y se han incorporado, en la medida de lo posible están trabajando”, argumentó el jefe de la región metropolitana.
Sin embargo, aceptó que algunos empresarios de las rutas 29 y 41, han mantenido su postura de no prestar el servicio.
“La gente y los seres humanos debemos de entender que estos son grupos delincuenciales, son delincuentes, y no se le puede dar credibilidad a esta gente. Todos tenemos que abocarnos a las calles como un signo de patriotismo”, puntualizó el jefe policial.



