Evaluar e informar sobre el estado del medio ambiente es uno de los mandatos fundamentales del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA. El proceso de las Evaluaciones Ambientales Integrales GEO (Global Environment Outlook, o Perspectivas del Medio Ambiente Mundial) surgió de este mandato del Consejo Administrativo en el año 1995. Asimismo, el Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, a través de sus decisiones, ratifica el apoyo a la preparación de informes GEO en los ámbitos regionales, sub-regionales, nacionales y urbanos.
Por ello, el PNUMA ha desarrollado la metodología de las Evaluaciones Ambientales Integrales como un proceso consultivo, participativo y estructurado; con la finalidad de producir informes actualizados, exhaustivos, científicamente creíbles, políticamente pertinentes y válidos, para respaldar la toma de decisiones a todos los niveles.
El GEO ALC 3 es la tercera evaluación ambiental integral sobre el estado y perspectivas del medio ambiente en la región de América Latina y el Caribe. Es el resultado de un proceso de consultas estructurado y con una sólida base científica que analiza de manera imparcial el estado del ambiente, los principales impactos, las fuerzas motrices y presiones para el cambio ambiental, y presenta las opciones de acción para los tomadores de decisiones y demás actores regionales preocupados por el estado del medio ambiente. Las consultas y revisiones de carácter regional se llevaron a cabo en el período 2007-2008, en un marco interdisciplinario y transsectorial lo que ayudó a la pertinencia, rigor científico, metodológico y técnico del informe final.
Esta evaluación ambiental integral examina, a través de un análisis basado en indicadores ambientales y socio económicos, temas críticos para la región como son la cantidad y calidad de agua dulce, la degradación marino costera, la deforestación y fragmentación de hábitats, la degradación de la tierra, el crecimiento urbano no planificado y la gestión de los desechos sólidos, las pesquerías y la vulnerabilidad de la región ante el cambio climático.
El GEO ALC 3 está estructurado en cinco capítulos y proporciona un resumen de las tendencias de desarrollo regional, de las transformaciones del medio ambiente y de los impactos de los cambios del mismo en el bienestar humano en la región. A continuación se destacan los puntos más importantes de cada capítulo:
Capítulo I. Modalidades de desarrollo predominantes en América Latina y el Caribe.
Presiones para el cambio ambiental: Examina el modelo de desarrollo que prevalece actualmente en los países de América Latina y el Caribe, e identifica las principales fuerzas motrices y presiones que influencian el cambio ambiental que afecta a la región.
Capítulo II. Estado del Medio Ambiente: Describe el estado del medio ambiente en la región concentrándose en el análisis de algunos de sus componentes como tierra, bosques, biodiversidad, recursos hídricos e hidrobiológicos, mares y costas, calidad del aire y áreas urbanas.
Capítulo III. Relaciones entre Cambios Ambientales y Bienestar Humano en ALC: Utilizando como ejemplo dos ecosistemas emblemáticos de la región, este capítulo presenta un análisis de la vulnerabilidad de los ecosistemas y los impactos de los cambios ambientales en el bienestar de los seres humanos.
Capítulo IV. Escenarios: Desarrolla diferentes escenarios futuros para la región en vista de desarrollos políticos específicos.
Capítulo V. Políticas y Opciones para la Acción:
Presenta elementos que permiten ampliar la discusión sobre el marco de las políticas de desarrollo y abre posibilidades a la aplicación de experiencias concretas para aumentar el bienestar y reducir la vulnerabilidad de la región.
El resultado es un informe del medio ambiente de la región que con base científica, exhaustivo y actualizado se dirige a los Ministros del Ambiente de América Latina y el Caribe y sus asesores, científicos, organizaciones de la sociedad civil, especialmente, grupo indígenas, jóvenes, ONG ambientales y el sector empresarial y los apoya en la toma de decisiones concernientes al medio ambiente.
Mensajes Clave
Modalidad de desarrollo. La ausencia de estrategias ambientales nacionales que, por una parte, asuman y manejen el gran pasivo ambiental y, por otra, elaboren políticas sectoriales y transversales para construir un tipo de desarrollo integral que mejore la calidad de vida, se corresponde con el creciente número de problemas ambientales que no son abordados, ya sea por lagunas en las legislaciones o por falta de voluntad y continuidad política para implementar sistemas de gestión y de fiscalización ambientalmente adecuados. Aún así, el creciente interés y abordaje del tema ambiental en las agendas de los diferentes sectores – gobiernos nacionales, locales, organizaciones civiles y empresariales, universidades y centros de investigación – que en muchos casos se encuentran basados en el consenso y la cooperación, ofrecen una oportunidad para enfrentar el deterioro ambiental y sentar las bases para avanzar hacia un modelo más sustentable de desarrollo, que internalice y considere los beneficios y costos de oportunidad de proteger y conservar los ecosistemas y los servicios ambientales que éstos ofrecen.
Aumento demográfico. En 40 años la población regional aumentó un 51%, especialmente en áreas urbanas. Este crecimiento, sumado a la falta de planificación territorial y la creciente pobreza y desigualdad, determinan la expansión de asentamientos informales en las urbes. La cobertura de servicios de infraestructura básica no alcanza al total de la población, existiendo importantes asimetrías entre y dentro de los países. La demanda del agua aumentó en un 76% en 15 años. Son crecientes los niveles de contaminación y su incidencia en la salud. Unas 35 mil muertes se atribuyen a la contaminación del aire cada año. La existencia de nuevos patrones de consumo, sumados al crecimiento económico han llevado a un aumento en la producción de residuos sólidos por habitante en los países de América Latina y el Caribe. Estos aspectos, determinan desafíos en materia de gestión, a fin de reducir la vulnerabilidad tanto social como ambiental de la región.
Pobreza y desigualdad. Los retos más importantes que enfrenta la región son la pobreza y la desigualdad. Mientras se acrecienta la desigualdad, menor es la capacidad de reducir la pobreza. El 35% de la población (189 millones de personas) es pobre, en tanto que, el 14% se halla en situación de indigencia. Éstos carecen de servicios esenciales lo que los hace vulnerables a los cambios ambientales. Cabe destacar que se observa una tendencia hacia una mejor distribución del ingreso en el período 2007-2008.
Comercio. La región privilegia la inserción en el comercio internacional mediante la exportación de recursos naturales y manufacturas con escaso o nulo nivel de procesamiento. El 73% de las exportaciones son bienes primarios. El aumento en los últimos años del comercio entre la región y países asiáticos, principalmente China e India, potencia la agroindustria y la materia prima para la producción de biocombustibles, lo que implica impactos por cambios en el uso del suelo, contaminación, uso intensivo de los recursos hídricos, entre otros. La inversión extranjera directa, que alcanzó un record en 2008, tiene un rol importante en la explotación de recursos naturales para exportación y en la configuración de patrones productivos.
Vulnerabilidad frente al Cambio Climático. Si bien la contribución de la región a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero es solo del 11,8% (aunque en ascenso), es altamente vulnerable a los efectos del cambio climático, tales como el aumento del nivel del mar, enfermedades, pérdida de especies, entre otros. La vulnerabilidad de la región no sólo está dada por el aumento de la frecuencia y magnitud de eventos climáticos, sino por la creciente y cada vez mayor exposición de los diferentes sistemas (poblacional, agrícola, pesca, turismo) a dichas amenazas. Ante este panorama, las economías de la región se enfrentan a la necesidad de contar con mayores recursos financieros y tecnológicos para adaptación y mitigación a los efectos del cambio climático.
Energía: En 35 años se cuadruplicó el promedio de consumo de energía eléctrica (de 427 a 1688 kilovatios hora por habitante). En este contexto, la producción de energía enfrenta serios problemas que tienden a agudizarse. Hay países con marcados déficit que buscan intensificar sus recursos, muchas veces con alto grado de insostenibilidad ambiental, al considerar la gran dependencia de los hidrocarburos para producir energía. La región posee un importante potencial para la generación de energías renovables y la promoción de la eficiencia energética. En un marco de mayor planificación y con patrones de consumo energético más eficientes, se darían las condiciones para formar una plataforma de apoyo al crecimiento económico sin comprometer la sostenibilidad.
Ciencia, Tecnología e Innovación: La inversión en investigación y desarrollo (I+D) ha crecido, aunque es aún insuficiente en relación a la necesidad. La estructura de los gastos en I+D del sector agrícola, financiado en su mayoría por el sector público, se concentra en tecnología y en menor medida en explotación de la tierra y control y protección del medio ambiente. Los países de América Latina y el Caribe han progresado también en el uso de las tecnologías de la información y comunicación (TICs) durante los últimos años. El grado de avance varía dependiendo del acceso a las mismas, lo que muestra una brecha digital tanto entre los países de más y menos desarrollo así como al interior de los mismos.



