Archivo     |   Búsqueda

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
Última actualización : 25/07:35 h.

Martes, 31 de Agosto de 2010 / 11:21 h

A un año del fallecimiento de Carlos Humberto Olivares

  Versión para Imprimir

Lic. Jorge A. Estrada  Olivares

Carlos Humberto Olivares Canizález (Titón), nació el día 27 de mayo de 1931 en la ciudad de
Ahuachapán, siendo sus padres Gustavo Olivares y Victoria Canizález, ambos de grata recordación. Realizó la mayor parte de sus estudios en el Grupo Escolar “Isidro Menéndez” de Ahuachapán, habiendo obtenido su Título de Técnico Oficinista en un centro de estudios que funcionó en el Complejo Escolar “1º de julio de 1823” de dicha ciudad. Contrajo matrimonio con la señora Lilian Paz Mendoza de Olivares en el año de 1960.

Desde los primeros años de la adolescencia y con el afán de ayudar y mejorar la condición de vida de su señora madre, desempeñó diversos oficios que va desde lustrador de botas hasta su primer empleo público, desempeñándose como Secretario del Juzgado de lo laboral del Distrito de Ahuachapán, lugar donde sin lugar a dudas adquirió enorme compromiso social, identificándose siempre con el pueblo trabajador; compromiso que se manifestó a plenitud cuando por los caprichos del destino comenzó a trabajar como maestro de obra en la construcción de la más importante casa de estudios superiores del occidente del país, el Centro Universitario de Occidente, ubicado en la ciudad de Santa Ana, en el que una vez inaugurado oficialmente, de maestro de obra pasó a ser su Administrador Académico, cargo que ocupó fielmente hasta su jubilación en el año 1992.

El CUO, como se le conoció popularmente a la Universidad, experimentó en la convulsionada década de los ochenta, exilios a causa de las tantas intervenciones militares, que desde sus inicios se caracterizó por su crítica hacia los sectores demagógicamente dominantes y su inclinación hacia la instauración de un verdadero Estado de Derecho y no hacia la implementación de un nuevo estilo de Gobierno, como los grupos políticos radicales lo han hecho saber. Contó a más de alguno Don Carlos, que en una de esas intervenciones se vio obligado a cargar con los expedientes académicos, a pie, desde el CUO hasta el Instituto Politécnico de Santa Ana, sede del exilio de la Universidad, a la que le entregó toda su juventud, su pasión y su mas alta estima y en la que dejó amigos, críticos acérrimos y gente que no compartió su mismo amor por la Universidad que desde su génesis hasta su transformación le entregó su experiencia y dedicación, sin esperar retribución ni reconocimiento efímero y falso, y que a cambio  le dejó la muestra de cariños de tantos profesionales, multidisciplinarios y multifacéticos, que en días pasados recibieron lecciones académicas y de vida en el Alma Mater.

Su inclinación hacia lo justo lo condujo a su activa participación política partidaria en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Sede Ahuachapán), en el que dejó plasmado todo su ideal a través de sus innumerables panfletos y demás escritos en el que exponía su propia visión del deber-ser de las cosas y del correcto manejo del partido, proponiendo políticas que beneficiaran a la población mas necesitada y criticando el apoderamiento mercenario- le decía él- de un grupúsculo dentro del partido que anteponía sus beneficio particular por sobre el popular, lo que le valió la negativa en incontables ocasiones de parte de la Directiva Departamental de beneficiarlo con un tratamiento médico en la República de Cuba,  lo que si bien lo desmotivó anímicamente, jamás renunció a lo que él llamaba, su lucha política con y por el partido del pueblo.

Carlos Humberto Olivares Canizález, cariñosamente llamado Titón, murió en su querido pueblo un día miércoles veintiséis de agosto de dos mil nueve, dejando tras de si su mirada sincera y jovial, grabada en el corazón y el recuerdo de muchas personas. Gracias Titón por tantas muestras de incondicional cariño; sin lugar a dudas estarás gozando al lado del más grande, pero humilde pensador y revolucionario cuyas palabras tienen dos mil diez años después una gran actualidad y de su amadísima madre, la Santísima Virgen María. Tu recuerdo Titón perdurará por siempre en aquellos que tanto te quisimos… hacia la libertad por la cultura.

  Versión para Imprimir


Opiniones

31/11:21 | Escribir y hablar desde la indignación  José M. Tojeira

31/11:21 | “¡Tá cambiando la cosa, chico!” (Primera Parte)  José María Méndez Hijo

31/11:21 | Opinando sin política (601)  Eduardo Badía Serra

31/11:21 | La masacre de migrantes en México y los grupos de exterminio en El Salvador  Jaime Martínez Ventura



publicidad