Texto y fotografía por Néstor Martínez
Editor de Trazos Culturales
Moisés Eugenio Alvarenga Luna descubre desde hace tres años que tiene la habilidad para escribir, y lo hace desde un punto de vista controversial: la mezcla de religión y legislación salvadoreña. Pero tiene los conocimientos para navegar por esas aguas turbulentas: educado bajo los parámetros religiosos desde Primaria hasta Bachillerato, y en la Universidad de El Salvador en la ciencia del Derecho, conoce ambas áreas, desde donde sale el libro “Pensamiento Alternativo” que incluye el análisis de la realidad salvadoreña en los campos jurídico, religioso, sociopolítico y económico, bajo los parámetros de la Biblia y de la Constitución de la República, incluyendo una brevísima historia sobre el origen de El Salvador como Estado de Derecho. Trabajador en el área de evaluación de jueces en el Consejo Nacional de la Judicatura, ha tenido tiempo para dedicarse al arte de escribir con una pluma vigorosa. “En mí hay una parte en esa área que hay que desarrollarla”, afirma. Así que conozcamos al autor de un libro que no le dejará indiferente ante los problemas de la sociedad salvadoreña.
– ¿De dónde le viene el germen para escribir artículos analizando la sociedad?
Bueno, pensé una cuestión y es esta: no pude ir a la guerra, me sentí que en esa parte yo no pude cumplirle al pueblo, entonces en esa área y ahora quiero hacerlo en el área de las ideas. La guerra ya no es el conflicto armado sino una guerra de ideas, es en esa área donde quiero trabajar.
– ¿Cómo encuentra los temas para sus artículos?
Los temas son de la realidad. Solo veo la situación del país, veo la realidad, y luego me concreto en un tema de esa realidad y comienzo a trabajar en eso. Al escribir trato de combinar la realidad con el área que domino, que es la Ley, la Constitución de la República.
– ¿Cuál es la pretensión de escribir acerca de la realidad y ahora plasmarla en un libro?
La realidad hay que interpretarla, no solamente verla, hay que procesarla en la mente y luego trasladarla a los demás y decirles: “bueno, así contemplo yo la realidad”, porque hay una realidad contemplada pero en forma distorsionada entonces necesitamos que se explique la realidad desde otro ángulo, por eso el libro se llama “Pensamiento Alternativo”. Hay que explicar la realidad desde otro punto de vista.
– Usted conjuga, en cierta manera, lo que es religión y Constitución, incluso se vuelve muy crítico de la Constitución cuando dice que allí está la Bestia apocalíptica, ¿de dónde le nace esta idea? ¿qué lo político no pega con la religión?
Ese es un tema, precisamente, punto central del libro, sobre la Bestia apocalíptica y el sistema político, económico y religioso, es una combinación de lo que yo manejo, es decir, me eduqué… toda mi educación Primaria, Secundaria y Bachillerato fue en una institución religiosa, luego ingreso a la Universidad de El Salvador a estudiar Ciencias Jurídicas, y entonces conozco los dos campos: el campo de la Biblia como el campo de la
Constitución, y trato de combinarlos porque la sociedad no tiene quién le explique, desde esos dos puntos de vista, esa realidad, analizada desde la Biblia y desde la misma Constitución.
– Desde ese punto de vista, ¿cree que la sociedad está dormida, hay que despertarla?
Sí, si, si. Estoy interesado en que mucha gente que se confiesa religiosa en este país, pero de una religiosidad tradicional, hay que cambiar ese pensamiento, ese enfoque tradicional que se le ha dado a la religión hay que transformarlo, inyectarlo con nuevas ideas, tanto desde el punto de vista jurídico, desde el punto de vista de la legislación que rige a El Salvador.
– Me llama la atención que muchos pastores levantan la Biblia, igual que otros levantan el Corán, de manera extremista y dicen que allí está todo, y usted dice en su libro que en la Biblia se propone el conocimiento, ¿cómo es eso de que la gente tampoco entiende esas cosas y agarra la cortedad que le da un pastor?
Lo que ha ocurrido es que se ha tomado la Biblia de manera extremista en su análisis, es decir, sin salirse, sin aplicar la realidad, ni mucho menos sin aplicar otras ciencias que están relacionadas con la Biblia, como son la Historia, la Geografía, sus diccionarios para interpretar sus palabras, la misma legislación, entonces, enfocar, por ejemplo, desde el derecho hebreo únicamente la Biblia no, si aquí no estamos en Israel, estamos en El Salvador, por lo tanto tengo que tomar la Biblia y tengo que tomar la legislación salvadoreña más el derecho internacional para hacer análisis propios de nuestra realidad salvadoreña.
– ¿Esto significa que hay pastores mentirosos?
Yo creo que lo que hay son pastores con deficiencias en cuanto al conocimiento de la Biblia, interpretación de la Biblia. La interpretación la han dejado a una teología tradicional, hay que romper con esa teología tradicional, con esos teólogos que han sido el modelo de los pastores. Hay que crear una nueva teología de acuerdo a nuestra realidad, hay que actualizar esa teología, ¿para qué? para que el pueblo cristiano conozca un pensamiento nuevo, siempre dentro de la Biblia, y siempre dentro de nuestra legislación. Entonces, no nos estamos saliendo de la Biblia ni nos estamos saliendo de nuestra legislación, somos respetuosos de ambas áreas.
– Jesucristo dijo “la verdad os hará libres”, ¿al publicar su libro usted está siguiendo ese mandato?
Considero que sí, porque al llevar en mis argumentos, en mis apreciaciones, en mis análisis, la Biblia, estoy dándole el enfoque que no se le ha dado hasta este momento, estoy rompiendo con lo tradicional, estoy rompiendo con una teología de pasada, estoy trabajando en enfocar la Biblia a un proceso actualizado, y considero que tampoco estoy contradiciendo la Biblia, por el contrario, estoy enmarcado en los principios bíblicos, sobre todo porque antes de creerle a un profeta bíblico o a un apóstol bíblico o a un discípulo bíblico tengo que remitirme primero a la versión de Jesús, la palabra de Jesús es para mí la Constitución dentro de la misma Biblia, lo que dijo Jesús, lo que dijo Dios es lo que me interesa, porque no toda la Biblia es exactamente la palabra de Dios como dicen los pastores y como dicen los teólogos. En la Biblia hay palabra de Dios, hay palabra humana, hay palabra de autores, pero también hay palabra del Diablo, porque el Diablo dijo “di que éstas piedras se conviertan en pan”, por eso yo no puedo decir que toda la Biblia es la palabra de Dios, cuando hay palabras que son extrañas, que no son de Dios.
– Usted es bastante crítico en la aplicación de la Biblia a la realidad, ¿considera que el país está en situación para promover nuevas ideas?
Creo que sí. Estamos en consonancia porque hay vientos de cambio desde el momento en que en el 2009 fue sacado un partido tradicional del poder, luego una resolución reciente de la Sala de lo Constitucional en que para ser político no es necesario ser miembro de un partido, igualmente el pensamiento en la interpretación de la Biblia o el análisis de la Biblia tiene que ser evolucionado, tenemos que salirnos de los parámetros que nos han dejado los teólogos porque ese ha sido “su” análisis, y yo tengo que hacer el mío para sacar mis propias conclusiones.
– Es decir, los pastores o los teólogos no tienen la verdad en sus manos…
Considero que no porque están con la verdad de otros teólogos, pero la verdad de ello, las interpretaciones de ellos, nunca la sacan. Es como un catedrático universitario que solo traslada conocimiento de otro autor de un libro, pero si el catedrático no aporta lo propio al alumno, entonces nomás está trasladando conocimiento ajeno, pero la crítica propia no la está trasladando.
– Como analista de la realidad, ¿qué mensaje le daría en estos momentos al pueblo salvadoreño?
Por ejemplo, sobre la lectura de la Biblia se le quiere hacer creer a la población que cuando se veta la lectura de la Biblia como que se la ha negado al pueblo la lectura total de la Biblia y eso no es cierto, porque en la casa perfectamente se puede leer la Biblia las 24 horas del día y eso no se le ha impedido, lo que quiero decir con esto, entonces, es que el llamado al pueblo es que no nos aferremos a las posiciones de los religiosos tradicionales, sino que hagamos nuestros propios planteamientos, nuestras propias ideas, nuestros propios análisis, y sepamos distinguir cuándo un religioso está siendo manipulado por el sistema político indirectamente y diría que el sistema político está manipulando al sector religioso de este país.



