EXILIADOS LATINOAMERICANOS SE AFERRAN A SU CULTURA.
Organizaciones integradas por latinoamericanos residentes en Vancouver trabajan arduamente para celebrar el día del Maíz.
Aunque el origen de la planta del Maíz sigue siendo hoy un misterio, por más que los estudiosos se hayan esforzado en aclararlo.
Seguramente miles de millones de humanos y animales beneficiados con el maíz, jamás se han preguntado por tan insignificante detalle comparado con la riqueza de este magno grano alimenticio
Las organizaciones latinoamericanas de Vancouver, desde hace 7 años, se dan cita el día 5 de septiembre, para reunirse y hacer una muestra de todos los tópicos alimenticios elaborados con Maíz.
Cientos de personas de las diferentes culturas se acercan al recinto donde se celebra esta actividad, con el fin de darle una “probadita” a las diferentes muestras del arte culinario hechas con el Maíz, haciendo caso omiso a las diferentes versiones relacionadas con el valioso grano.
Por ejemplo: investigadores mexicanos nos dicen que en Tehuacán, al sur de México ya se cultivaba maíz hace aproximadamente 4.600 años. En tiempos precolombinos su extensión abarcaba desde Chile al Canadá oriental. Muchas de las variedades principales existían entonces, y hasta merecían el respeto religioso de varios pueblos primitivos.
No queremos sobrepasarnos a ninguna teoría puesto que el único propósito es mantener la unidad a través de elementos que nos identifiquen.
El Maíz pueda haber cruzado el Pacífico tropical, desde el área de Burma, con los pueblos navegantes, para lanzarse a su carrera espectacular desde la costa peruana. Es posible que nunca sepamos cómo fueron los verdaderos comienzos de esta importante gramínea, pero en los tiempos actuales lo vemos cómo continúa progresando rápidamente hacia las nuevas generaciones.
Sorprendentemente los hijos de hispanos con cualquier otra disciplina, desde su primer año de vida esta familiarizado con los productos elaborados con el Maíz, su aceptación es más pura que la nuestra, ellos comen la tortilla con la sabrosura del Maíz sin mezclarla con nada más.
Este grano ahora eternizado en piedra por los latinoamericanos en la ciudad de Vancouver, Canadá, lo hace más fuerte y digno de ser instaurado como elemento de cohesión para las futuras generaciones
Por el Pc-surv



