Ramón D. Rivas
El Salvador ha tenido a lo largo de su historia, y en diferentes partes del país, personajes que han sobresalido en el arte de la música. Muchos de estos personajes también han pasado desapercibidos y la historia no les ha reconocido lo que son.
Son celebridades nacionales desconocidas que tarde o temprano algún historiador de ese arte los pondrá en el lugar que merecen y es más desempolvará sus partituras y las conoceremos.
Pero en este país referirse a la persona de Agustín Pío Mangoré (aunque no era salvadoreño por nacimiento) es quizá hacer referencia al más grande compositor guitarrita de todos los tiempos. Me refiero aquí al pionero de la música de guitarra en América latina que llegó a nuestro país desde Paraguay y decidió quedarse para siempre. Mangoré, es también, el patriarca de la música de guitarra que llevó además a su máximo esplendor la técnica guitarristica y la composición para ese instrumento. Conocedores de este tema, como es el caso del Dr. Carlos Payés, “con Mangoré llego a su madurez la música de la guitarra clásica.
Mangoré superó el arte de la música de la guitarra desde el punto que la habían dejado los guitarristas españoles”. Además, Mangore fue filósofo, pensador y tenía otras muchas cualidades. Al estudiar su biografía vemos que su vida es como una aguja que va tejiendo en todos los países de América latina y Europa, porque fue un guitarrista viajero. Salió tempranamente del Paraguay (1920) y después, en 1923, se fue definitivamente a recorrer el mundo componiendo obras para cada país que visitó, con los temas locales de cada lugar. Esto nos da una idea de que se trata de un compositor universal.
Y esa es la posición de la Asociación Mangoreana en El Salvador para proclamar a Mangoré como Patrimonio de la Humanidad. Pero la pregunta que sin lugar a duda nos hacemos los salvadoreños es, precisamente ¿por qué Mangoré es tan importante para los salvadoreños? El Dr. Payés me dijo que es “principalmente por la trascendencia que tuvo a su llegada al país dentro de la parte pedagógica formativa para la escuela guitarrística salvadoreña”.
En cierto sentido, Mangoré desarrolló la técnica moderna para tocar guitarra en nuestro país ya que por primera vez, en su vida, se dedicaba a enseñar. El Salvador es el único país donde Mangore enseño. En nuestro país, es considerado uno de los forjadores de la cultura en este campo. Además, sus discípulos transmitieron sus enseñanzas a las nuevas generaciones.
Ellos, los discípulos más distinguidos fueron; el Dr. Roberto Bracamontes, Cándido Morales, Rubén Urquilla, Víctor Urrutia, Benjamín Cisnero y los hermanos Cortez-Andrino, entre los más destacados. El Dr. Carlos Payés se considera discípulo de Mangoré de segunda generación pues aprendió este arte con los discípulos del maestro Mangoré. El Dr. Carlos Payés aprendió este noble arte del maestro Cándido Morales, Bracamonte y Cecilio Orelllana. Soy de la opinión que Mangoré es importante pues ahora que ha cobrado fama internacional, debido al esfuerzo de todos los salvadoreños, en su rescate y difusión, entre ellos el Dr. Carlos Payés, que es la persona que desde El Salvador lo dio a conocer al mundo. Mangoré murió en El Salvador (en agosto de 1944) y aquí está su tumba, lo cual ha hecho que este país sea un sitio de peregrinaje para todos los guitarristas del mundo.
Estoy seguro que si lo vemos desde una perspectiva funcional para nuesro país, esto puede desarrollarse como turismo cultural y abonar al proyecto de la Ruta Mangorena internacional. Es necesarísimo hacer notar el deseo expreso de parte del artista por morir en este país, al que amó y en el cual desarrolló lo más importante de su obra. Al cumplirse 50 años de su muerte, la Asamblea Legislativa de nuestro país, lo nombró entonces Noble Artista, Amigo Meritísimo de la República de El Salvador. Además se declaró Monumento Nacional la tumba donde reposan sus restos en el Cementerio de los Ilustres.
La figura de Mangoré es un elemento motivador para que nuestras generaciones estudien música clásica, es un inspirador de nuestra juventud para el desarrollo de la guitarra en el país. En nuestro país, existe una Asociación que nació con los discípulos de Mangoré recién muerto él, pero es hasta 1993 que logran la personería jurídica que es cuando inicia la segunda fase del desarrollo de la obra de este maestro de la música clásica de guitarra a iniciativa de la asociación Mangote que en la actualidad esta a cargo del Dr. Carlos Payés.
A la Asociación Mangoré les preocupa profundamente la depredación del patrimonio y legado mangoriano que quedó en El Salvador, el cual es patrimonio nacional, ya que, de acuerdo al Dr. Payés, “desde hace muchos años los paraguayos poco a poco se han venido a llevar obras inéditas; dibujos, retratos, partituras que quedaron en mano de sus discípulos. Un ejemplo de esto último es el libro de oro de Mangoré que se lo llevó el maestro Sila Godoy (paraguayo, considerado en la actualidad como el sucesor de Mangoré por sus meritos guitarristas), pero también, el retrato de Mangoré muerto hecho por el maestro Valero Lecha el día de su velorio, partituras inéditas originales que también están en el museo de Mangoré en Asunción, un disco que hizo don Alfredo Maíz (que fue el representante de Mangoré en nuestro país) y una gran cantidad de cosas de él que no se sabe qué rumbo llevaron.
También se cuentan su traje, su reloj: prácticamente es la mitad de su legado el que ha salido del país en forma gradual y a través del tiempo, quedándonos nosotros solo con lo más valioso, sus tumba y sus restos, es decir, lo más valiosos de la corona, y su guitarra Morán, pero también, su libro de recuerdos y condecoraciones y fotografías custodiadas por el Museo Nacional de Antropología “Dr. David J. Guzmán” que fueron donadas por orden de Mangoré después de su muerte, al Ministerio de Educación, cuyo ministro era el Dr. Hermógenes Alvarado y su Subsecretario, el maestro Rubén Dimas en 1944”.
La Asociación Mangoré de El Salvador tiene planeado desarrollar más proyectos relacionados con la obra y vida de este insigne hombre bajo el mote de “el mundo de Mangoré” lo cual incluye un museo con los conceptos de su vida y obra; pertenencias, editar su obra que quedó regada en nuestro país, editar un libro sobre la vida de este insigne hombre, su entrono y su vida en la época, desarrollo de festivales y conciertos con guitarristas nacionales e internacionales, un film documental sobre su vida en general y recuperar el legado que esta disperso tanto fuera como acá que sabemos que pertenecía al país. Solo en este país se sabe que hay tres guitarras del maestro de las cuales se sabe que una esta en el Museo Nacional de Antropología, y las otras en manos particulares.
Se persigue también organizar y crear talleres artesanales de instrumentos musicales comenzados con la guitarra como principal instrumento. También se pretende crear un mausoleo en el Cementerio de los Ilustres, que representare la grandeza de Mangore como buena fachada para el mundo. El Dr. Carlos Payés, me dijo: “Nosotros siempre hemos tenido buenas relaciones culturales con Paraguay, el país siempre ha colaborado con el Paraguay, queremos continuar en esa armonía. Sí, es necesario concentrar esfuerzos conjuntos para promover y seguir desarrollando la obra de Mangoré para el mundo ya que nuestros países son como el alfa y el omega en la vida del gran maestro. Allá nació y aquí murió”.



