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El Salvador, Domingo 12 de Febrero de 2012
Última actualización : 10/09:13 h.

Miércoles, 28 de Julio de 2010 / 08:51 h

De la tensa situación entre Venezuela y Colombia

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El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, rompió el jueves pasado las relaciones diplomáticas con Colombia, lo que supone no solo una situación de zozobra entre ambos países, sino en la región, en particular, y en toda América Latina en general.

La decisión del gobierno del Presidente Hugo Chávez Frías fue adoptada, luego que Colombia urgiera la realización de una reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), para presentar supuestas pruebas contra Venezuela, de permitir que unos 1,500 guerrilleros de las FARC acampen en suelo venezolano.

Colombia pidió a la OEA la conformación de una Comisión Internacional para que verificara la existencia de esos campamentos.

Las supuestas pruebas, eran fotos sacadas de supuestos ordenadores entregados por desmovilizados y mapas de Google con las coordenadas donde se encuentran fuerzas de las FARC en Venezuela.

Colombia también denunció que los atacantes de las FARC, en Arauquita, el 20 de junio pasado, provinieron de tierra venezolana.

Colombia, bajo el gobierno de ocho años con Álvaro Uribe, se ha convertido en bastión importante de los Estados Unidos, no sólo para “impedir” el avance de la izquierda, sino para mantener en zozobra la región.

Constantemente, Uribe, quien está por dejar la presidencia, ha hecho serias y falsas acusaciones contra el gobierno del Presidente Hugo Chávez. Obviamente, Uribe está siguiendo un patrón de inestabilidad en la región, que favorece la política antivenezolana de los Estados Unidos.

Las FARC y el ELP son dos organizaciones guerrilleras  colombianas, la primera con casi 50 años de existencia, y según los Estados Unidos se dedican, además, al narcotráfico, y han logrado que la comunidad internacional las ubique entre reconocidas organizaciones terroristas.

Por nuestra experiencia en El Salvador, no dudamos que en algún momento, guerrilleros colombianos, en alguna huida tengan que transgredir territorio ajeno, como lo hicieron los guerrilleros salvadoreños en Honduras, pero eso no significa, que el gobierno del país vecino tolere o proteja a esas fuerzas guerrilleras.

Venezuela, en la propia voz del Presidente Chávez, ha rechazado ser tolerante de las fuerzas guerrilleras colombianas en su país, no obstante, Colombia, ante su imposibilidad de acabar con las fuerzas guerrilleras, ha vendido la idea de que son protegidas por el gobierno venezolano.

Ya Colombia había inventado otra historia similar, en contra de otro país vecino, Ecuador, luego que se viera en un conflicto interno, al atacar un campamento guerrillero móvil, en suelo ecuatoriano, en el que murió el comandante Raúl Reyes. Para desviar la atención de la agresión a territorio extranjero, Colombia, o mejor dicho Uribe, inventó la historia de la “súper computadora de Reyes”, desde la que sacó supuestas evidencias contra Venezuela y Ecuador, entre otros países y personajes latinoamericanos.

Es decir, las relaciones inestables entre Colombia y Venezuela, han sido una constante en los ocho años de gobierno de Uribe, quien, para aumentar la zozobra, aceptó que Estados Unidos colocara siete bases militares en regiones estratégicas de Colombia. Por cierto, cuando esto ocurrió nadie convocó a la OEA para denunciar el peligro que ello representa.

Tampoco nadie convocó a la OEA para analizar el envío de tropas estadounidenses a Costa Rica, de este tema, por cierto, escribiremos en nuestro editorial del viernes.

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