Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Luis Peña sostiene que el supuesto delito de secuestro en el caso Katya Miranda, tiene evidencias y testimonios que se recopilaron en el proceso de violación y homicidio, entre 1999 y 2000.
Peña, abogado defensor de Carlos Miranda y de tres más de los procesados, argumentó esta conclusión final ante la jueza Miriam Salazar, del Primero de Instrucción de Zacatecoluca, en el tercer día de audiencia preliminar.
“Ellos nos están negando que se están basando en las investigaciones de 1999 y 2000, y están trayendo todas la pruebas. Están trayendo el testimonio de un socorrista, el de un médico, los exámenes que se hicieron hasta los hisópales vaginales de la niña y eso no es elemento para un secuestro, pero ellos no se dan cuenta que si inician a relacionar el secuestro con el homicidio, van a llegar a una modalidad de homicidio agravado ya prescrito”, explicó .
“Sostienen su acusación fáctica en todos los hechos que traen como desenlace la muerte de la menor”, explicó el abogado defensor, en su espacio de alegatos en la diligencia judicial.
Peña agregó que ante esta hipótesis, que se sostiene con todos los elementos antes mencionados, la defensa decide aportar a este caso de secuestro, las certificaciones del proceso de 2000, donde se sobreseyó a los imputados que hoy son acusados del delito de secuestro.
También abonan a las puebas los resultados del polígrafo, que fueron realizadas en 2000, a los empleados de Carlos Miranda, cuando fueron acusados del delito de violación y homicidio, los cuales revelan que no existió su participación, aunque la fiscalía insiste que ellos participaron en los hechos, “ahora tipificado como secuestro” dijo el defensor.
Asimismo, argumenta que el principal testigo “Camila” de la Fiscalía General de la República, miente para verse beneficiado. “Tenemos dudas y custionamos el proceso desde que sostienen que la planificación del secuestro derivó de aquella negociación entre la sobrina de Carlos Miranda y el finado Doroteo Maradiaga”, agregó Peña a la jueza.
La defensa ha presentado también una serie de personas como testigos de descargo, entre ellos el ex director de la PNC, Mauricio Sandoval; el ex subdirector de la División Antinarcóticos, Godofredo Miranda y algunos testigos en común con la fiscalía.
Además, ha pedido que se incluya en las pruebas de descargo las trascripciones de unas cintas magnetofónicas, en las que quieren hacer constar que el testigo “Camila” trabajó como investigador privado y que de la información que recopiló es que nace la hipótesis del ente fiscal.
Por su parte, el fiscal Will Walter Ponce rechazó ese tipo de pruebas y pidió que no sean aceptadas por el tribunal. “La representación fiscal se opone a la incorporación de esas cintas, por principio de legalidad”, porque no se conoce si existió una cadena de custodia y si no existió manipulación” reiteró Ponce.
Según su valoración, es que en estas trascripciones no se puede valorar si existió manipulación o si la voz de la cinta es la misma de “Camila”.
Antes de la instalación de la audiencia, la fiscalía presentó a Edmundo Jiménez como apoderado de la madre de Katya, Hilda Jiménez, para estar presente en el ultimo día de diligencia.
La jueza Miriam Salazar, aceptó la petición y ordenó que Edmundo Jiménez estuviera en la sala como oyente, para respetar el derecho de igualdad, pues la audiencia también ha sido escuchada por la esposa e hijo de Carlos Miranda, que son testigos ofertados.



