Tanto Co-Latino como La Prensa Gráfica, han informado en estos días, basado en documentos el primero y el segundo, en declaraciones de dos agentes de la inteligencia cubana entrevistados por el matutino, sobre pormenores y nombres de gente de ARENA involucrada en acciones anticastristas.
Desde luego, en esta página nada podríamos añadir a esa amplia información (cuatro páginas le dedica el matutino) en que se destaca que las células terroristas “aún están activas” y se señalan sin velos los nombres de muchos de los involucrados, a quienes se parangonan con la gente de Al Qaeda haciendo ver que la diferencia es, que mientras los extremistas islámicos responden a una convicción religiosa “los soldados de la red de Posada Carriles trabajan por dinero”. Triste realidad en la que quedan señalados los ex presidentes Calderón Sol y Flores.
Si bien nosotros no estamos capacitados para añadir nada a esa información, sí debemos repetir los nombres de las gentes de ARENA que por mil circunstancias — siempre contrarias a la paz social de los salvadoreños – hemos consignado una y otra vez en nuestros comentarios durante 17 años de vida de este espacio.
No copiamos de Co-Latino, copiamos de La Prensa Gráfica: “lista de posibles socios salvadoreños de Posada, los mismos mencionados en El Salvador en 1997, tras los atentados habaneros: el ex ministro del Interior Mario Acosta Oertel, el ex vice ministro de Seguridad Hugo Barrera, el ex director de la Policía Mauricio Sandoval, el dueño de los talleres Moldtrock Ramón Sanfeliú; y una novedad, Julio Villatoro Monteagudo, ex socio de Sandoval preso en Miami por estafa …”. Sólo ellos?; no parece. El jueves 11 de junio de 1998 publicamos esto: << “él y Billy Sol, cazan todo el tiempo. Sé que él es un fugitivo, ciertamente no se oculta demasiado”, dijo Lillian Díaz Sol a El Diario de Hoy; “él” es un cubano anticastrista que según el periódico citado, vive en El Salvador desde que se fugó de una cárcel venezolana en el 85 >>. Y cerrábamos nuestra nota comentando: “De tanta familiaridad particular y protección gubernamental, nos debemos declarar (éramos) ingenuamente ignorantes”. Las células terroristas anticastristas como se ve, las conocía el gobierno salvadoreño y las intuimos, quienes no tenemos por tarea ser investigadores del crimen.
Cosas sabidas o al menos rumoradas, que conviene no olvidar porque retrata la clase de gente que hace “política” en la derecha salvadoreña (los piadosos lectores de la Biblia). A lo ya publicado, posiblemente se agreguen en estos días más detalles tras la detención y traslado a Cuba de Chávez Abarca; su esposa en entrevista reciente, ha sugerido que más hilos de la madeja se conocerán, si no se le ayuda al sr. Chávez Abarca a salir bien librado.
Arcas vacías, dinero robado – Diego de Holguín, Maternidad, medicinas vencidas, etc. – protección al terrorismo… ¿Habrá actividad delictuosa en la que no participe ARENA, mano política de la derecha?...



