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El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
Última actualización : 5/11:57 h.

Lunes, 21 de Junio de 2010 / 11:19 h

Un mundo color de plomo

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LOCUTORA: En el principio, la Tierra era de color gris.

LOCUTOR: El planeta recién nacido estaba envuelto en un manto espeso, opaco, de dióxido de carbono.

LOCUTORA: La Tierra giraba en torno al Sol sin poder desembarazarse de aquellos gases venenosos, ahogándose por la falta de atmósfera.

LOCUTOR: Así pasaron cientos de miles y millones de años. Nuestro planeta siguió dando vueltas sin esperanza.

LOCUTORA: Pero sucedió que el dióxido de carbono se combinó con el óxido de calcio. Poco a poco, milenio a milenio, la temperatura fue bajando y los vapores de agua se condensaron en lluvias.

LOCUTOR: Diluvios universales lavaron la faz de la tierra.

LOCUTORA: Las cuencas gigantes se llenaron y formaron los océanos primordiales.

LOCUTOR: Pero todo continuaba siendo gris. Grises los mares, grises las rocas, gris el aire. Todo mantenía un monótono color plomizo.

LOCUTORA: Y sucedió que en el borde de los océanos, como un regalo inesperado, apareció la vida.

LOCUTOR: Eran algas pequeñísimas, microscópicas, que aprendieron a capturar los rayos de sol con un pigmento mágico llamado clorofila.

LOCUTORA: Comían luz y botaban oxígeno. Y el oxígeno despedido iba coloreando el cielo.

LOCUTOR: Fue una labor titánica, de infinita paciencia.

LOCUTORA: Durante tres mil millones de años, aquellas plantas diminutas se multiplicaron y fueron dibujando, puntito a puntito de clorofila, la tonalidad de los océanos.

LOCUTOR: Las algas pintaron de verde el mar. Y la respiración de las algas pintó de azul el cielo.

LOCUTOR: Y sucedió que la vida marina conquistó la tierra. Las montañas se vistieron de flores y la sangre roja de los animales palpitó en todo el planeta.

LOCUTOR: Cuando la mujer y el hombre llegaron a la Tierra, encontraron un paisaje esplendoroso, dibujado con una paleta de mil colores.

LOCUTORA: Durante épocas inmemoriales, nuestros ancestros vivieron en armonía con la Naturaleza. Tomaban de ella lo necesario para vivir.

LOCUTOR: Pero corrieron los años y, con ellos, las ambiciones. La revolución industrial llenó de gases el mundo.

LOCUTORA: Los desechos venenosos del carbón y el petróleo comenzaron a intoxicar la atmósfera.

LOCUTOR: Ferrocarriles, fábricas, autos, bosques incendiados, más autos, más chimeneas, más pozos de petróleo, más gases de invernadero...

LOCUTORA: Y las bombas. Miles de bombas arrojadas sobre la frágil corteza del mundo.

LOCUTOR: La Naturaleza empleó 3 mil millones de años para pintar de colores la tierra, los mares y el aire.

LOCUTORA: A los humanos nos bastaron unas cuantas décadas para ensuciarlo todo.
 

LOCUTOR: Nuestro planeta azul se está volviendo gris, como al principio.

LOCUTORA: Gris como el humo que cubre nuestras ciudades.

LOCUTOR: Gris como la guerra. Como las cenizas de la muerte.


BIBLIOGRAFÍA:
Jean-Marie Pelt, La historia más bella de las plantas, Anagrama, Barcelona 2001.

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