LOCUTOR: La historia de Haití es una historia de demonios. El primero se llamó España y el segundo Francia.
LOCUTORA: El tercer demonio se llamó… Europa.
LOCUTOR: Después de la derrota, Francia bloqueó la isla y ningún país reconoció la independencia de Haití.
LOCUTORA: Las potencias europeas no admitían la existencia de una nación gobernada por antiguos esclavos porque...
LOCUTOR: … la libertad de Haití cuestionaba y amenazaba sus propios sistemas esclavistas.
LOCUTORA: A pesar de la soledad internacional, Haití comenzó a gobernarse.
LOCUTOR: Alexandre Pétion presidió la naciente república y distribuyó tierras entre los antiguos esclavos.
LOCUTORA: Pero Europa, la Europa blanca y cristiana, apoyó a Francia en su reclamo de una gigantesca indemnización que la nueva y pequeña república de Haití tendría la obligación de pagar por “daños de guerra”.
LOCUTOR: Por el delito de ser libres.
LOCUTORA: Francia exigió 150 millones de francos oro, equivalente a 21 mil 700 millones de dólares actuales.
LOCUTOR: Haití, estrangulada y abandonada por todos, cayó en manos de gobernantes cómplices de Europa, que destinaban los poquísimos recursos del país para pagar “la deuda francesa“.
LOCUTORA: El cuarto demonio se llamó… Estados Unidos.
LOCUTOR: Los banqueros norteamericanos prestaron dinero a Haití para hacer ferrocarriles y plantaciones de banano.
LOCUTORA: Los préstamos, que los intereses de usura iban multiplicando, resultaron impagables por una república aislada y empobrecida.
LOCUTOR: En 1915, el presidente norteamericano Woodrow Wilson envió marines a Haití para tomar control del país.
LOCUTORA: La primera medida de los invasores fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos.
LOCUTOR: Liquidaron el Banco de la Nación, impusieron trabajos forzados a gran parte de la población y prohibieron la entrada de negros en hoteles y restaurantes.
LOCUTORA: Con el pretexto de proteger las reservas de oro de Haití se las llevaron a las cajas fuertes de Nueva York.
LOCUTOR: Después de 19 años de ocupación, los norteamericanos se retiraron de la isla habiendo cumplido su principal objetivo: cobrar las deudas del City Bank.
LOCUTORA: Entonces, Robert Lansing, secretario de Estado norteamericano, justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, ya que tiene…
GRINGO: … una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización.
LOCUTORA: La misión “civilizadora” de los marines concluyó en 1934.
LOCUTOR: Atrás dejaron una temible guardia nacional, entrenada por ellos, para exterminar cualquier posible brote de rebeldía en Haití.
CONTROL MÚSICA HAITIANA
LOCUTOR: El quinto demonio se llamó… François Duvalier.
LOCUTORA: En 1957, apoyado por el ejército de Estados Unidos, asumió la presidencia François Duvalier, un médico asesino que aterrorizó a la población haitiana, mezclando religión y política.
LOCUTOR: Inspirado por los camisas negras del fascismo italiano, Duvalier creó una milicia conocida como los “tonton macoute”, responsable de 30 mil asesinatos e incontables atrocidades y torturas.
LOCUTORA: François Duvalier se proclamó “presidente vitalicio”. A su muerte, lo sucedió su hijo Jean Claude, tan canalla como el padre.
LOCUTOR: En 1986, después de 30 años de una de las dictaduras más sanguinarias de América Latina, una insurrección popular sacó del poder a Jean Claude.
LOCUTORA: Éste se exilió en Francia, cuyo “democrático” gobierno le brindó un asilo dorado a él y su familia.
LOCUTOR: Ya sin la pesadilla de los Duvalier, se pudieron realizar, por primera vez, elecciones democráticas en Haití.
LOCUTORA: Esta historia continuará.
LOCUTOR: La historia de Haití es una historia de demonios. El primero se llamó España, el segundo Francia, el tercero Europa. El cuarto demonio fue Estados Unidos y el quinto, la dinastía de los Duvalier.
LOCUTORA: El sexto demonio se llamó… El Vaticano.
LOCUTOR: En 1991, Jean Bertrand Aristide, un sacerdote muy popular, surgido de las comunidades de base, se candidateó y ganó la presidencia de Haití.
LOCUTORA: El Papa Juan Pablo Segundo, enemigo acérrimo de la teología de la liberación, se opuso desde el inicio al compromiso político de Aristide.
LOCUTOR: Aristide, el cura revolucionario, duró pocos meses como presidente de Haití.
LOCUTORA: El gobierno norteamericano, que tampoco simpatizaba con las tímidas reformas sociales de Aristide, ayudó a derribarlo.
LOCUTOR: Entrenado en la Escuela de las Américas, el general Raúl Cedras dio el golpe de estado. Las calles de Puerto Príncipe se llenaron de cadáveres.
LOCUTORA: Cómplice del golpe, el Vaticano reconoció de inmediato el gobierno del nuevo dictador.
CURA: ¡Amen!
LOCUTORA: Las tropas norteamericanas se llevaron a Aristide, lo sometieron a un “tratamiento” para que abandonara sus ideas “extremistas” y, una vez reciclado, lo devolvieron a la presidencia haitiana.
LOCUTOR: Para borrar las huellas de la participación norteamericana y vaticana en la carnicería del general Cedras, los marines se llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos de Haití.
LOCUTORA: El séptimo demonio se llamó… Fondo Monetario Internacional.
LOCUTOR: En 1996, René Préval fue elegido presidente de Haití.
LOCUTORA: En realidad, no presidía nada porque desde los tiempos de Duvalier eran el Fondo Monetario y el Banco Mundial quienes controlaban la economía haitiana.
LOCUTOR: De las pocas cosas que producía Haití era el arroz, alimento básico de la población.
LOCUTORA: El Fondo Monetario, siguiendo las recetas neoliberales, obligó a Haití a abrirse al “libre mercado” eliminando el apoyo a la producción nacional.
LOCUTOR: Haití obedeció sin rechistar las instrucciones de este organismo usurero.
LOCUTORA: Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o en balseros.
LOCUTOR: Actualmente, Haití compra todo el arroz de Estados Unidos.
LOCUTORA: Un arroz transgénico.
LOCUTORA: El octavo demonio… ¿cómo se llamará?
LOCUTOR: Haití acaba de sufrir un terremoto de más de 7 grados, la peor catástrofe natural de su historia.
LOCUTORA: 100 mil muertos, 2 millones de damnificados,
LOCUTOR: Puerto Príncipe en ruinas, como si hubiera sido bombardeada.
LOCUTORA: Mientras otros países envían médicos y hospitales,
LOCUTOR: mientras la solidaridad internacional envía agua y alimentos,
LOCUTORA: Estados Unidos, suplantando la misión de Naciones Unidas, envía 16 mil soldados entre marines y tropas terrestres.
LOCUTOR: Sin que nadie se lo haya pedido, estos soldados controlan el aeropuerto y el palacio presidencial y la distribución de recursos.
LOCUTORA: ¿Qué busca Estados Unidos? ¿Ayudar humanitariamente a Haití u ocuparlo militarmente?
LOCUTOR: La sospecha viene dada porque Estados Unidos se ha vuelto experto en destrucciones y en reconstrucciones.
LOCUTOR: El negocio de destruir países, como el caso de Irak y Afganistán…
LOCUTORA: … y el negocio de reconstruirlos con sus empresas y sus contratistas.
LOCUTOR: En el caso de Haití, la naturaleza hizo el trabajo sucio.
LOCUTORA: ¿Querrá ahora Estados Unidos asegurarse los contratos para la “reconstrucción” de la isla caribeña?
LOCUTOR: ¿Serán los soldados y los contratistas gringos el octavo demonio de la historia haitiana, los buitres que llegan cuando huelen a muerto?
LOCUTORA: Sí, tenía razón el predicador Pat Robertson cuando habló de demonios que causan terremotos.
LOCUTOR: Sólo se equivocó en el rostro de esos demonios.
LOCUTORA: Porque el terremoto de Haití no comenzó el pasado 12 de enero, sino hace más de 500 años.
LOCUTOR: Haití, la primera nación libre y sin esclavos de América, convertida hoy en el país más pobre del hemisferio occidental.
LOCUTORA: Pobre no. Empobrecido. El país más saqueado por los demonios blancos.
Alfonso Wieland, Vudú Haití, Vudú occidente, Lima, 18 enero 2010. José Luis Vivas, Haití: Estrategia del caos para una invasión, 18 enero 2010.



