Reverendo Raúl Suárez , Diputado al parlamento Cubano y director del Centro Memorial Doctor Martin Luther King y Pastor Bautista. Foto Diario Co Latino/Cortesía.
Yanira Aparicio
Redacción Diario Co Latino
El nombre de Monseñor Oscar Arnulfo Romero trascendió las fronteras y su palabra se quedó en todos los países latinoamericanos. Su enseñanza está vigente en las Comunidades Eclesiales de Base y en el pueblo, lo cal quedó evidenciado en el segundo encuentro internacional para conmemorar el 30° Aniversario de su martirio.
El municipio sede es Cuscatancingo, en donde están reunidas delegaciones de Cuba, Chile, México, Nicaragua, Honduras, Guatemala, República Dominicana, Panamá y Alemania; así como las cinco iglesias que en el país conforman la Coordinadora Ecuménica de la Iglesia de los y las Pobres de El Salvador (CEIPES).
Uno de los puntos principales de este encuentro fue la ponencia sobre “ La Importancia de las Comunidades Cristianas en tiempo de Monseñor Romero”, dictada por el Reverendo Raúl Suárez, Diputado al Parlamento Cubano, Director del Centro Memorial Doctor Martin Luther King y Pastor Bautista.
Suárez explicó que las Comunidades Eclesiales de Base son el resultado de un encuentro entre religiosos y religiosas con la iglesia local. A partir del Vaticano II y de la reunión de la Conferencia Episcopal Latinoamericana en 1968 en la ciudad de Medellín, Colombia, dieron lugar a la congregación local.
“De ahí surgieron las diferentes pastorales campesinas y obreras, lo que significó que al encontrarse con la congregación local, nos reencontramos con la sociedad”, dijo.
Con ello replantearon la imagen de Dios, de Cristo, El Espíritu y la Iglesia , fue ahí que descubrieron la “Iglesia Pueblo” que es la “columna baluarte de la verdad”.
El pastor cubano manifestó que esto fue logrado a partir del encuentro con el tema de pecado, que anteriormente era relacionado a acciones malas o personales. “En el encuentro con las delegaciones locales y la sociedad, planteó el tema del pecado estructural, que se da en la sociedad para delimitar la vida de los seres humanos, sobre todo en el pueblo pobre”, señaló.
Suárez recordó que el pueblo no tiene que esperar una actitud paternalista o asistencialista de parte de los gobiernos, pues el cambio tiene que comenzar en ellos. Con esto surgieron las Congregaciones Eclesiales de Base.
Recordó que en 30 años sucedieron muchos cambios como el derrumbe del campo socialista, el marxismo se debilitó y se entendió que las Comunidades Eclesiales de Base y la Teología de la Liberación estaban unidas.
Para Suárez, Monseñor Romero dio un nuevo soplo a las comunidades, porque las consideró iglesia, a las cuales promovió y sostuvo. “Con eso la sangre derramada de Romero selló el compromiso de las Comunidades Eclesiales de Base, no con un sentimentalismo, ni con consignas, sino con el espíritu”, reiteró.
Es ese espíritu que se vive en Latinoamérica y en Cuba, en esta última hay una congregación local de 19 Comunidades Eclesiales de Base.
Para este 24 de marzo, en la isla habrá una gran manifestación para recordar el martirio y vida de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, que culminará en un culto de celebración. Esta actividad es realizada desde 1980, en Cuba.
Este segundo encuentro de delegaciones latinoamericanas finalizará hoy con una ponencia del Doctor Pablo Richard, sacerdote chileno y Teólogo de la Liberación.



