Capítulo XX
REPRODUCCIÓN SIMPLE CONT.
Karl H. Marx
Fijémonos ahora en la circulación entre I (v + p) y IIc desde otro punto de vista.
Los capitalistas de I desembolsan 1,000 libras esterlinas como pago de salarios, con las que los obreros compran a los capitalistas de II medios de vida por valor de 1,000 libras, cantidad que los capitalistas de II invierten, a su vez, en comprar medios de producción a los capitalistas de I. El capital variable de éstos refluye a sus manos en forma de dinero, mientras que los capitalistas de II hacen que la mitad de su capital constante revierta de la forma de capital–mercancías a la de capital productivo.
Los capitalistas de II desembolsan otras 500 libras esterlinas en dinero para obtener medios de producción de I; los capitalistas de I invierten el dinero en medios de consumo de II; estas 500 libras esterlinas refluyen, pues, a los capitalistas de II, los cuales las invierten de nuevo para hacer que la última cuarta parte de su capital constante convertido en mercancías revierta a su forma natural productiva.
Este dinero refluye de nuevo a I y vuelve a canjearse en II por medios de consumo por el mismo valor; con ello, las 500 libras esterlinas refluyen a II, cuyos capitalistas se encuentran ahora lo mismo que antes en posesión de 500 libras esterlinas en dinero y 500 libras esterlinas en capital constante, con la diferencia de que éste ha abandonado su forma de capital–mercancías para convertirse de nuevo en capital productivo.
Con las 1,500 libras esterlinas en dinero se ha puesto en circulación una masa de mercancías de 5,000 libras, en las siguientes fases: 1) paga a los obreros 1,000 libras esterlinas de fuerza de trabajo por igual valor; 2) los obreros compran a II medios de vida por valor de 1,000 libras esterlinas; 3) II compra a I medios de producción por el mismo importe, con lo cual I restaura sus 1,000 libras esterlinas de capital variable en forma de dinero; 4) II compra a I 500 libras esterlinas de medios de producción; 5) con estas mismas 500 libras, I compra a II medios de consumo; 6) II compra a I medios de producción con las mismas 500 libras; 7) I compra a II medios de vida con las mismas 500 libras, Refluyen a II 500 libras esterlinas lanzadas por él a la circulación además de sus 2,000 libras esterlinas en mercancías, sin sacar ningún equivalente en mercancías de la circulación.6
El proceso se desarrolla, pues, del modo siguiente:
1. I paga 1,000 libras esterlinas en dinero por fuerza de trabajo, es decir, por una mercancía = 1,000 libras esterlinas.
2. Los obreros compran a II medios de consumo con sus salarios por valor de 1,000 libras esterlinas, es decir, le compran mercancías = 1,000 libras esterlinas.
3. II compra a I medios de producción por el mismo valor de las 1,000 libras esterlinas puestas en circulación por los obreros = 1,000 libras esterlinas.
Con esto refluyen a I 1,000 libras esterlinas en dinero como forma–dinero del capital variable.
4. II compra a I medios de producción, es decir, mercancías, por valor de 500 libras esterlinas = 500 libras esterlinas.
5. I compra a II medios de consumo, es decir, mercancías, por las mismas 500 libras esterlinas = 500 libras esterlinas.
6. II compra a I medios de producción, es decir, mercancías, por las mismas 500 libras esterlinas = 500 libras esterlinas.
7. I compra a II medios de consumo, es decir, mercancías, por las mismas 500 libras esterlinas = 500 libras esterlinas.
Total de valor–mercancías puesto en circulación: 5,000 libras esterlinas.
Resultado:
1. I posee un capital variable en forma de dinero por valor de 1,000 libras esterlinas, la suma que empezó lanzando a la circulación; ha invertido además 1,000 libras esterlinas para su consumo individual, en su propio producto–mercancías; es decir, ha invertido el dinero (1,000 libras esterlinas) que ingresó por la venta de medios de producción.
De otra parte, la forma natural en que tiene que traducirse el capital variable existente en forma de dinero –es decir, la fuerza de trabajo– se ha mantenido reproducido, por medio del consumo y vuelve a existir como el único artículo comercial de que disponen sus poseedores y que no tienen más remedio que vender si quieren subsistir. Y se reproduce también, por tanto, la relación entre capitalistas y obreros asalariados.
2. El capital constante de II se repone en especie y las 500 libras esterlinas lanzadas a la circulación por el mismo II refluyen a él.
Para los obreros de I, la circulación presenta la fórmula de la circulación simple de
(1,000 libras esterlinas, forma–dinero del capital variable I) – M (medios de vida necesarios por valor de 100 libras esterlinas); estas 1,000 libras esterlinas convierten en dinero por el mismo importe el capital constante II existente en forma de mercancías (medios de vida).
Para los capitalistas de II, el proceso es éste: M – D, transformación de una parte de su producto–mercancías en forma de dinero, para luego volver a convertirse en los elementos integrantes del capital productivo, o sea, en una parte de los medios de producción necesarios para ellos.
En el desembolso de D (500 libras esterlinas) que los capitalistas de II hacen para comprar las otras partes de los medios de producción, se anticipa la forma–dinero de la parte de II existente aún en forma de mercancías (medios de consumo); en el acto D–M, donde II compra con D y I vende M, el dinero (II) se convierte en una parte del capital productivo, mientras que M (I) recorre el acto M–D, se convierte en dinero, pero en dinero que no representa una parte del valor–capital para I, sino plusvalía convertida en dinero, destinada a invertirse exclusivamente en medios de consumo.
En la circulación D–M... P... M’–D’, el primer acto D–M para un capitalista es el último acto M’–D’ para otro (o parte de él); para los efectos de la circulación de mercancías, es de todo punto indiferente que esta M por medio de la cual D se convierte en capital productivo represente para el vendedor de M (que, por tanto, la convierte en dinero) una parte del capital constante, una parte del capital variable o plusvalía.
La clase I, en lo que se refiere a la parte v + p, de su producto–mercancías, saca de la circulación más dinero del que lanza a ella.
En primer lugar refluyen a ellas las 1,000 libras esterlinas de capital variable; en segundo lugar, vende (véase supra, operación Nº 4) medios de producción por valor de 500 libras esterlinas con lo cual convierte en dinero la mitad de su plusvalía; luego (operación Nº 6) vuelve a vender medios de producción por valor de 500 libras esterlinas, la otra mitad de su plusvalía, con lo cual se sustrae a la circulación en forma de dinero la plusvalía en su totalidad; por tanto, en etapas sucesivas: 1) capital variable que revierte a dinero = 1,000 libras esterlinas; 2) la mitad de la plusvalía convertida en dinero = 500 libras esterlinas; 3) la otra mitad de la plusvalía = 500 libras esterlinas, lo que arroja un total de 1,000v + 1,000p convertidas en dinero = 2,000 libras esterlinas. Aunque I (prescindiendo de las operaciones que más tarde examinaremos y que sirven de vehículo a la reproducción de Ic sólo ha lanzado a la circulación 1,000 libras esterlinas, retira de ella el doble.
La p convertida en dinero (traducida en D) desaparece inmediatamente, como es lógico, en otras manos (II), por el hecho de convertirse este dinero en medios de consumo. Los capitalistas de I retiran de la circulación en dinero el mismo valor que lanzan a ella en mercancías; el hecho de que este valor tenga el carácter de plusvalía, es decir, no cueste nada a los capitalistas, no altera en lo más mínimo el valor de estas mercancías de por sí; es, por tanto, en lo que se refiere al cambio de valor en la circulación de mercancías, absolutamente indiferente.
La conversión de la plusvalía en dinero tiende, naturalmente, a desaparecer, como todas las demás formas que recorre el capital desembolsado en sus cambios. Dura exactamente lo que dura el intervalo entre la transformación de la mercancía I en dinero y la subsiguiente transformación del dinero I en mercancía II.
Si los períodos de rotación fuesen más cortos –o, desde el punto de vista de la circulación simple de mercancías, si la serie de los cambios del dinero circulante fuese más rápida–, haría falta aún menos dinero para poner en circulación los valores de las mercancías cambiadas; la suma –partiendo de un número dado de cambios sucesivos– depende siempre de la suma de precios o suma de valores de las mercancías circulantes. Es de todo punto indiferente, para estos efectos, la proporción que dentro de esta suma de valor representen la plusvalía, de una parte, y de otra el valor–capital.
Si, en nuestro ejemplo, los salarios, en I se pagasen cuatro veces al año, tendríamos 4 X 250 = 1,000. Por tanto, en estas condiciones bastarían 250 libras esterlinas en dinero para la circulación de Iv –1/2 IIc y para la circulación entre el capital variable Iv y la fuerza de trabajo I. Si la circulación entre Ip y IIc se operase en cuatro rotaciones, bastarían también 250 libras esterlinas para ello, o sea, en total, una suma de dinero o un capital–dinero de 500 libras esterlinas para la circulación de mercancías por valor de 5,000 libras esterlinas. En estas condiciones, la plusvalía, en vez de convertirse en dinero por etapas sucesivas de la mitad, se convertiría en dinero por etapas sucesivas de una cuarta parte cada una.
Si en el cambio Nº 4 apareciese como comprador I en vez de II, invirtiendo, por tanto, 500 libras esterlinas en medios de consumo por el mismo valor, en el cambio Nº 5 II compraría, a su vez, medios de producción con la misma cantidad de 500 libras; en 6, I compraría medios de consumo con las mismas 500 libras esterlinas; en 7, aparecería II comprando con las mismas 500 libras esterlinas medios de producción; por donde las 500 libras esterlinas refluyen en último resultado a I, como antes refluían a II. Aquí, la plusvalía se traduce a metálico por medio del dinero que el propio productor capitalista gasta en su consumo privado y que representa renta adelantada, ingreso anticipado de la plusvalía encerrada en la mercancía aún no vendida.



