Gaza/PL
La aviación de Israel bombardeó esta madrugada al menos 10 objetivos en Gaza, cumpliendo así la amenaza del gobierno sionista de dar una "fuerte respuesta" al lanzamiento de un cohete desde este enclave.
Fuentes palestinas en la franja señalaron que helicópteros Apache y aviones F-16 del ejército sionista dispararon 10 misiles poco después de la medianoche del jueves, impactando en cinco túneles subterráneos del sur y en supuestas fábricas de armas de las milicias islamistas.
La acción israelí tuvo el propósito de vengar la muerte de un agricultor tailandés que pereció ayer en Ashkhelon al ser alcanzado por un cohete lanzado desde el norte de este territorio por un movimiento hasta ahora desconocido, autodenominado Ansar al-Sunna.
Ese ataque, también reivindicado por las Brigadas Mártires de Al-Aqsa, ala armada del grupo Al-Fatah, que lidera el presidente palestino, Mahmoud Abbas, fue la respuesta a los atropellos sionistas en Cisjordania y Jerusalén Este, y al prolongado bloqueo a Gaza.
Israel considera fábricas de armas los talleres de herrería, y afirma que los corredores clandestinos en la frontera con Egipto son usados para el contrabando de arsenal para las milicias islamistas.
Tanto Tel Aviv como Occidente aseguran que el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), que controla Gaza, y otras milicias palestinas, reciben apoyo exterior a través de esos corredores, aunque la población los usa para sortear las carencias del cerco fronterizo.
Hamas, al que Israel responsabiliza con los lanzamientos de cohetes desde el territorio bajo su control, alertó ayer de posibles represalias y evacuó todos sus edificios de oficina, lo cual explica que no se haya reportado víctimas en el reciente bombardeo.
Según imágenes de la televisión local, la población civil palestina vivió una madrugada de sobresaltos, mientras grupos armados palestinos se declararon en alerta ante una posible reedición de la devastadora ofensiva israelí contra Gaza, que dejó mil 400 muertos.
El portavoz de Hamas Fawzi Barhoum afirmó que "el gobierno del enemigo sionista, que ha lanzado una guerra contra el pueblo palestino y contra los sitios sagrados y la mezquita Al-Aqsa, asumirá la responsabilidad por toda la escalada" militar.
La espiral de violencia se multiplica como consecuencia de las acciones de fuerza del gobierno de Israel, que mantiene el impedimento a los menores de 50 años de entrar a la mezquita Al-Aqsa, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, para las plegarias islámicas del viernes.
Además de rodear ese recinto religioso, considerado el tercer sitio sagrado del Islam después de La Meca y Medina, soldados y militares israelíes reforzaron el despliegue en el punto de control de Qalandia, uno de los cientos instalados en la ocupada Cisjordania.



