Archivo     |   Búsqueda

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
Última actualización : 25/07:38 h.

Viernes, 19 de Marzo de 2010 / 08:41 h

El Capital (parte CCXXXVIII)

  Versión para Imprimir

Capítulo XX
REPRODUCCIÓN SIMPLE CONT.

V. Cómo media en los cambios la circulación de dinero
La circulación entre las distintas clases de productos, tal como queda expuesta, se ha venido desarrollando con arreglo al siguiente esquema:

1. Entre la clase I y la clase II:




Se liquida, pues, la circulación de IIc = 2,000, cambiada por I (1,000v + 1,000p).
Queda en pie todavía –puesto que por el momento dejamos a un lado los 4,000 Ic– la circulación de v + p dentro de la clase II. Ahora II (v + p) se dividen entre las categorías IIa y IIb, como sigue:

2. II. 500v + 500p = a (400v + 400p) + b (100v + 100p)

Los 400v (a) circulan dentro de su propia subclase: los obreros a quienes se paga con ellos compran, de este modo a sus patronos, los capitalistas IIa, medios de vida necesarios producidos por ellos mismos.

Como los capitalistas de las dos categorías invirtieron 3/5 de su plusvalía en productos de IIa (medios de vida necesarios) 2/5 en productos de IIb (artículos de lujo), nos encontramos con que 3/5 de la plusvalía a, es decir, 240, se gastan dentro de la misma categoría IIa y 2/5 de la plusvalía b (que se produce y existe en forma de artículo de lujo) dentro de la categoría IIb.

Quedan, pues, todavía, para cambiar entre IIa y IIb: por parte de IIa: 160p,
por parte de IIb: 100v + 60p. Las fronteras, aquí, se confunden. Los obreros de IIb compran a IIa, con sus 100 percibidos en concepto de salarios, medios de vida necesarios por valor de 100.

Los capitalistas IIb compran también a IIa sus medios de vida necesarios por valor de 3/5 de su plusvalía = 60. Los capitalistas IIa obtienen así el dinero necesario para invertir los 2/5, a que más arriba nos hemos referido, de su plusvalía = 160p en las mercancías de lujo producidas por IIp (100v, que se hallan en manos de los capitalistas IIb como el producto que viene a sustituir a los salarios abonados, y 60p).

El esquema de esto es el siguiente:





donde las partidas puestas entre paréntesis son aquellas que sólo circulan y se gastan dentro de su propia subclase.

El reflujo directo del capital–dinero desembolsado como capital variable, el cual sólo se efectúa con respecto al sector capitalista IIa, que produce medios de vida necesarios, representa solamente una manifestación, modificada por condiciones especiales, de la ley general enunciada más arriba, según la cual el dinero lanzado a la circulación por los productores de mercancías retorna a sus manos, si la circulación de mercancías se desarrolla de un modo normal.

De donde, dicho sea de pasada, se desprende que si detrás del productor de mercancías se halla un capitalista financiero que adelanta al capitalista industrial su capital–dinero (en el sentido más estricto de la palabra, o sea, el valor–capital en forma de dinero), el verdadero punto de reflujo del dinero es el bolsillo del capitalista financiero y no del capitalista industrial.

De este modo, aunque el dinero circule más o menos a través de todas las manos, la masa del dinero circulante pertenece al sector del capital–dinero organizado y concentrado en los bancos, etc. El modo como este sector facilita a los capitalistas industriales su capital condiciona el reflujo constante final a él en forma de dinero, aunque este reflujo se opere, a su vez, por medio de la reversión del capital industrial a capital–dinero.

La circulación de mercancías requiere siempre dos cosas: mercancías puestas en circulación y dinero lanzado a ella. “El proceso de circulación no se reduce, como el intercambio directo de productos, al desplazamiento material o cambio de mano de los valores de uso. El dinero no desaparece al quedar eliminado de la serie de metamorfosis de una mercancía, sino que va a posarse sobre el puesto circulatorio que las mercancías dejan vacante”, etc. (libro I, cap. III, p. 77).

Así, por ejemplo, en la circulación operada entre IIc y I (v + p) partíamos del supuesto de que II desembolsaba 500 libras esterlinas en dinero para llevar a cabo esta circulación. Dada la serie infinita de procesos circulatorios en que se descompone la circulación entre grandes grupos sociales de productores, tan pronto actuará como comprador, lanzando, por tanto, dinero a la circulación, uno de este grupo como otro de aquél. Esto obedece, aun prescindiendo de circunstancias individuales, a la diversidad de los períodos de producción y, por tanto, a las distintas rotaciones de los diversos capitales–mercancía.

Por consiguiente, II compra con 500 libras esterlinas medios de producción de I por el mismo valor, a la par que I compra a II medios de consumo por 500 libras esterlinas; el dinero refluye, por tanto, a II, el cual no se enriquece en nada con este retorno de su dinero. Lanza a la circulación 500 libras esterlinas en dinero y retira de ella mercancías por el mismo valor; vende luego mercancías por 500 libras esterlinas y retira de la circulación la misma cantidad de valor en dinero, con lo cual las 500 libras esterlinas refluyen a su punto de partida.

En realidad, II lanza a la circulación 500 libras esterlinas en dinero y 500 en mercancías = 1,000 libras esterlinas, y retira de ella 500 libras esterlinas en mercancías y 500 en dinero. Para operar los cambios de 500 libras esterlinas en mercancías I y 500 libras en mercancías II, sólo necesita 500 libras esterlinas en dinero; por eso, quien haya desembolsado el dinero para comprar las mercancías ajenas se reintegra en él al vender las propias. Por consiguiente, si I se hubiese adelantado a comprar a II mercancías por valor de 500 libras esterlinas, vendiéndole luego mercancías por el mismo importe, las 500 libras refluirían a I en vez de refluir a II.

En el sector I, el dinero invertido en salarios, es decir, el capital variable desembolsado en forma de dinero, no refluye en esta forma directamente, sino indirectamente, dando un rodeo. En II, por el contrario, las 500 libras esterlinas de salarios refluyen directamente de los obreros a los capitalistas, reflujo directo que se opera siempre que la compra y la venta se repitan entre las mismas personas, turnándose constantemente como compradoras y vendedoras de mercancías.

El capitalista del sector II paga la fuerza de trabajo en dinero; de este modo, incorpora la fuerza de trabajo a su capital sólo por medio de este proceso de circulación, que para él no es más que la transformación del capital–dinero en capital productivo, se enfrenta como capitalista industrial al obrero como obrero asalariado.

Pero en segunda instancia, el obrero, que hasta ahora era vendedor, tratante en su propia fuerza de trabajo, aparece como comprador, como poseedor de dinero frente al capitalista, que ahora es vendedor de mercancías, con lo cual refluye a éste el dinero invertido por él en salarios. Siempre y cuando que la venta de estas mercancías no implique una estafa, etc., sino que entrañe un cambio de equivalentes en mercancías y dinero, el capitalista no puede enriquecerse por medio de este proceso. No le paga al obrero dos veces, primero en dinero y luego en mercancías; su dinero vuelve a sus manos tan pronto como el obrero lo convierte en sus mercancías.

Pero el capital–dinero transformado en capital variable –y, por tanto, el dinero desembolsado en salarios– desempeña un papel fundamental en la misma circulación de dinero, puesto que –teniendo en cuenta que la clase obrera vive al día, razón por la cual no puede abrir el capitalista industrial crédito a largo plazo– se hace necesario desembolsar simultáneamente en innumerables puntos locales de la sociedad variable a corto plazo, por semanas, etc. –en períodos de tiempo que se repiten con relativa rapidez (cuanto más cortos sean estos períodos menor podrá ser, en términos relativos, la suma global de dinero lanzada de una vez a la circulación por estos canales)–, cualesquiera que sean los distintos períodos de rotación del capital en las diversas ramas industriales.

El capital–dinero así desembolsado forma en todo país de producción capitalista una parte proporcional decisiva de la circulación global, tanto más cuanto que el mismo dinero –antes de refluir a su punto de partida– discurre a través de los más diversos canales y funciona como medio de circulación de otro sinnúmero de operaciones.

Fijémonos ahora en la circulación entre I (v + p) y IIc desde otro punto de vista.

  Versión para Imprimir


Artículos

19/10:20 | Fantasmario



publicidad