Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Sus lágrimas no son de tristeza, son de alegría. La alegría de saber que muy pronto podrá ver a su hijo de tres años. Una operación hará el milagro, y le devolverá la luz a sus apagados y maltratados ojos.
“Estoy muy emocionado”, dice José David Villatoro, mientras las lágrimas brotan de sus ojos, esos que se esconden de bajo de unos lentos oscuros.
Su madre lo toma de la mano. Ambos llegaron muy temprano desde la Unión, para ser los primeros en la fila de espera, en el Aeropuerto Internacional de Comalapa, de donde salió esta mañana el vuelo 47 con destino a Venezuela, donde se ejecuta el proyecto “Misión Milagro”.
José David, tuvo que pasar varios procesos para ser parte de los beneficiados. Su historia es conmovedora, a sus escasos 23 años ha tenido que sufrir un calvario, como no conocer el rostro de su hijo de tres años.
Cuando cortaba un ladrillo una pulidora perforó su ojo derecho; los diagnósticos después del accidente no fueron alentadores. El reporte médico reveló la perdida de su ojo derecho y su ojo izquierdo sufrió daños, su retina se desprendió y paulatinamente perdió la vista.
Las opciones en los hospitales públicos era el mismo, que quedaría ciego. Sin embargo, la lucha de Ana Julia Mejía, mamá de José David, la llevó hasta el proyecto “Misión Milagro” que impulsa Venezuela.
José David es parte de los 100 salvadoreños beneficiados de este proyecto, que se retoma después de varios meses de estar en pausa por medidas de seguridad con la gripe H1N1.
“Don Chávez, cuando conoció el caso y la problemática de él, lo mandó a un hospital privado con otro señor. Le hicieron una operación, pero necesita dos más”, explica la mujer.
Ahora tendrá la oportunidad de hacer una nueva operación para que pueda recuperar la vista en su ojo izquierdo.
Al igual que José David, Silvia Concepción Chávez Rivas, de 72 años, busca un alivio a su problema de catarata. “Gracias a Dios me van a operar, esa es una bendición para mí y si el Señor quiere que vea bien, veré” dice mientras toma su pequeña maleta que preparó para el viaje.
Trata de estar serena, dice que la idea de subirse por primera vez a un avión no la perturba. La idea de la operación sí, pero entrega todo a “Dios” que la puso en el camino de “Misión Milagro”.
Wladimir Ruiz Tirado, encargado de negocios de la Embajada de Venezuela, dijo que este es el primer viaje que se realiza en la administración del Presidente Mauricio Funes y lo que se espera es retomar los viajes con los beneficiados. “En este programa califican los que tengan problemas de pterigión, cataratas y párpado caído y excepcionalmente otros casos. Esta es una misión humanitaria de carácter gratuita, donde los pacientes no tiene que pagar nada”, explicó el encargado de negocios.
Este programa al que se apegan los salvadoreños después de un chequeo médico y de exámenes oculares, es para los más necesitados y de escasos recursos.
Incluso, para este viaje, se logró una moción con los diputados Oscar Novoa y Sigfrido Reyes, para que los beneficiados no pagaran los impuestos de salida.
Este proyecto nació bajo el impulso de Schafik Handal, el apoyo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez; el presidente de Cuba, Fidel Castro, y del presidente Daniel Ortega, de Nicaragua.
Hasta la fecha se ha extendido a 23 países del mundo y ha beneficiado a más de 3 millones de personas.
En el caso de El Salvador son más de 10 mil, según los datos de la embajada de Venezuela. Este proyecto esperan que se amplié mucho más. Para este año tiene previsto salir con unos 14 vuelos.
Por su parte, la Viceministra de Salud, Violeta Menjívar, quién llegó como representante del gobierno, espera que este proyecto se regule y se logren solventar algunos problemas que se han tenido a lo largo de su desarrollo desde el 2006.
“Antes el sistema público era incapaz de atender a esta gente, por la escasez de recursos, o por falta de voluntad. Ahora queremos que camine”, explicó la titular de salud. Reveló que la idea ahora es que Venezuela pueda radicar un centro de oftalmología en el país, con la calidad de sus médicos, su equipo, así se podría reducir los gastos del vuelo, de traslado y hospedaje de los salvadoreños que lo asume Venezuela.



