Berlín/PL
Los alemanes siguen atentos hoy el proceder de la Iglesia católica frente al escándalo desatado aquí hace semanas tras la confirmación de casos de abusos sexuales de religiosos contra menores.
Según la prensa local, se espera que los obispos del estado federado de Baviera se pronuncien oficialmente este jueves sobre los excesos cometidos en décadas pasadas que incluyen severos castigos corporales.
Los casos de abusos apuntan al colegio del monasterio de Ettal y el conocido "Coro de Gorriones Catedralicio de Ratisbona", dirigido en los años 70 del pasado siglo por Georg Ratzinger, hermano del papa Benedicto XVI.
En mayoría, la opinión pública alemana aguarda por una disculpa del Vaticano y del propio Papa, a quien acusan de encubrir los escándalos en torno a los 250 casos denunciados hasta el momento.
Los obispos bávaros pidieron perdón a las víctimas y a los fieles en un oficio religioso que tuvo lugar anoche a propósito de una conferencia que celebran en la región de la Alta Franconia.
La canciller alemana, Angela Merkel, demandó la víspera verdad y claridad en relación con los casos de abusos y consideró que la investigación no debe limitarse a la Iglesia porque afectan a toda la sociedad.
De crimen despreciable calificó Merkel la práctica de la pederastia y los castigos físicos cometidos por sacerdotes en escuelas dirigidas aquí por la Iglesia católica.
La canciller consideró viable la posibilidad de abrir un diálogo para discutir la eventual ampliación de los plazos de prescripción del delito de pederastia así como la indemnización de las víctimas.



