Madrid/PL
La Coordinadora Estatal de Solidaridad con Cuba (CESC) en España condenó hoy aquí la complicidad de la Unión Europea (UE) con la política agresiva aplicada por sucesivos gobiernos de Estados Unidos contra la isla caribeña.
En un extenso manifiesto difundido en esta capital, la CESC fustiga una reciente resolución aprobada por el Parlamento Europeo (PE), que pretende sentar a Cuba en el banquillo de los acusados por presuntas violaciones a los derechos humanos.
La declaración define la sanción de la Eurocámara como un indignante intento de injerencia en los asuntos internos de la nación antillana, basado en la desinformación, la tergiversación y la manipulación de la trágica muerte de un delincuente común.
Constituye, además, una repugnante muestra de doble moral, reza el texto del movimiento solidario español, que acusa a los legisladores de la UE de protagonizar, por enésima vez, un acto de sumisión y complicidad para con el imperialismo norteamericano.
El manifiesto arremete contra los líderes del llamado viejo continente por su obediencia ante la obsesión estadounidense por derrocar a la Revolución que triunfó en 1959 en la mayor de las Antillas.
Recuerda que durante más de medio siglo, la potencia norteña ha recurrido a todo tipo de ataques y no duda en fabricar mentiras acerca de una supuesta disidencia, dentro y fuera de la isla, formada en realidad por asalariados de Washington.
Además de que varios de estos personajes han reconocido en sus sitios de Internet ser empleados de la Casa Blanca, el propio Estado cubano lo ha demostrado con pruebas contundentes, subraya.
Los gobernantes europeos jamás han condenado las múltiples y graves acciones represivas registradas en su propio seno o en países cuyos gobiernos someten a sus pueblos a las políticas y expolios dictados por las agencias financieras del capital multinacional, señala.
Sus señorías de Europa, enumera la CESC, no han dedicado una sola línea de condena a los tribunales de excepción, a los maltratos policiales constatados por organismos internacionales, al destierro de inmigrantes y a la legislación represiva imperante en el Estado español o las leyes racistas italianas o checas.
Jamás se pronunciaron sobre la brutal represión de manifestantes en Dinamarca, Grecia o Italia, con sendas muertes en estas dos últimas naciones, sostiene la declaración de apoyo al país caribeño.
Añade que para el PE, no existen los desplazamientos de poblaciones enteras, ni el asesinato masivo de activistas sociales y campesinos a manos del paramilitarismo y el golpismo gobernantes en Colombia y Honduras, respectivamente.
A juicio de la CESC, los representantes de la Eurocámara han pasado siempre de puntillas sobre la represión de Marruecos contra el pueblo saharaui y el genocidio israelí en los territorios palestinos ilegalmente ocupados.
En contraste con esa postura, el bloque comunitario nunca ha dicho nada sobre la injusta prisión que soportan en cárceles norteamericanas cinco luchadores cubanos contra el terrorismo desde hace más de 11 años.
La lista de atropellos y crímenes perpetrados por poderosos y sátrapas gobernantes, disfrazados muchas veces de demócratas, contra sus propios pueblos o contra otros es interminable, pero al Parlamento Europeo solamente le preocupa Cuba, remarca.
Por último responsabiliza a la UE y a Estados Unidos de todo lo que pueda ocurrir por su irresponsable comportamiento agresivo para con una Revolución que demuestra día a día ser un ejemplo.



