Debido al cierre de la Universidad de El Salvador, muchos estudiantes han decidido estudiar fuera de las instalaciones. Foto Diario Co Latino/Josué Parada
Beatriz Menjívar
Redacción Diario Co Latino
Luego de negociar por espacio de cuatro horas, la delegación del Consejo Superior Universitario (CSU) y la Coordinadora de Nuevo Ingreso (CONI), acordaron la entrega del campus universitario para las tres de la tarde de hoy.
Este acuerdo, con la mediación de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), permitiría la normalización de la actividad académica luego de trece días de cierre.
La firma del acuerdo se logró, luego que la Fuerza Estudiantil Salvadoreña (FES), que actúa como “representante” de la CONI, cedieran en la revisión del curso propedéutico de 93 aspirantes.
Mientras, la delegación negociadora del CSU se comprometió a que, una vez se entregue el recinto universitario, procederá a la revisión de 235 casos de aspirantes que no han sido admitidos aún.
Por su parte, José Romagosa, miembro del FES, reconoció que el cierre del Alma Mater afecta a los estudiantes activos. “A nosotros, como estudiantes también nos afecta el cierre de la UES, porque se atrasan nuestras actividades académicas, por eso estuvimos dialogando con los compañeros de la CONI y hemos llegado a este acuerdo”, detalló.
Con la firma de este compromiso se espera que los jóvenes que permanecen atrincherados al interior del principal centro de educación superior, lo desocupen este día, a las tres de la tarde, para llegar al final de un conflicto que año con año afecta a los estudiantes.
Sin embargo, aunque se prevé una solución inmediata al problema de nuevo ingreso, las autoridades universitarias siguen sin definir mecanismos claros que brinden una solución integral para el ingreso del próximo año.
“Queremos entrar a la U”
La firma del acuerdo entre el CONI y el CSU para revisar más de doscientos casos y la entrega del recinto universitario encuentra cansados al grupo de jóvenes que permanecen al interior de la UES en busca de un cupo.
Con la posible entrega del campus universitario para las tres de la tarde, los “encapuchados” , que han puesto de cabeza a las autoridades universitarias, afirman que no desistirán de su “lucha” hasta que no se les cumplan sus demandas.
“Estamos conscientes que se han detenido las clases y que estamos afectando a mucha gente, pero así como ellos necesitan estudiar, también nosotros necesitamos ver las formas de superarnos”, afirma un encapuchado, que deja entrever sus ojos cansados.
Sin embargo, los argumentos que respaldan su participación en el cierre parecen estar en tela de juicio, “las autoridades dicen que no tenemos el porcentaje suficiente para ingresar, pero creo que el sistema educativo de nuestro país es deficiente y meten a mucha gente bajo de agua”, afirma con tono duro. “Estamos aquí, porque queremos lograr el objetivo de entrar a la U y seguiremos hasta que nos solucionen”, declara, convencido de que el acuerdo brindará resultados positivos.
Con la firma del acuerdo se espera que las autoridades académicas y los decanos de cada facultad “revisen” las posibilidades de ampliación de cupos para aquellos estudiantes que han cumplido el proceso de ingreso universitario.



