Zoraya Urbina
Redacción Diario Co Latino
La noche del viernes pasado, Photocafé se engalanó para recibir a los invitados e invitadas especiales para la inauguración de la exposición fotográfica en honor a Monseñor Romero.
La muestra de 30 fotografías, ofrece diversas facetas del Obispo y será exhibida de manera simultánea en distintas ciudades de Estados Unidos, que tienen mayor presencia de la Comunidad Salvadoreña, tales como: San Francisco, Los Ángeles, Washington y Houston.
Mirna Perla, magistrada de la Corte Suprema de Justicia, se sorprendió con las fotos, en especial con una en la que Romero, vistiendo de traje, camina por las calles de una ciudad. “Él era el padre de nuestra parroquia y siempre lo vimos de sotana negra o blanca, nunca con pantalones o traje de civil”, narró.
En el acto de inauguración, se leyeron las palabras de Monseñor Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador y quien conoció a Romero personalmente.
El obispo de la iglesia Episcopal Anglicana, Monseñor Martín Barahona, expresó que Romero fue llamado especialmente por Dios. Asimismo, que el mártir es reconocido como uno de los líderes religiosos que se identificó con el pueblo. “Su testimonio, sus palabras le trajeron el martirio”, indicó.
Barahona dijo que la iglesia que representa, reconoce a Romero como Profeta y como Santo, por eso el nombre del Obispo Mártir está incluido en el santoral anglicano, porque ya fue canonizado. “El mensaje lo llevó hasta el martirio, por eso nosotros hemos acompañado ese mensaje y reconocemos el bagaje de contenido de su mensaje”, explicó.
Entre los asistentes estuvo Sigfrido Reyes, diputado y Vicepresidente de la Asamblea Legislativa, quien manifestó que el país está viviendo tiempos inesperados hasta hace algunos años, tal es así que Monseñor Romero “está reviviendo entre nosotros”, expresó.
“Cada día Monseñor nos cuestiona, nos pregunta qué estamos haciendo por la verdad, por la justicia, por los marginados, por los pobres”, agregó. También dijo que citar a Romero es casi una moda en estos días, pero lo importante es ser consecuente con su mensaje y no sólo recordarlo para figurar o para ganar prestigio.
La mayoría de asistentes coincidió en que esta exhibición es importante porque muestra a través de la fotografía, a un Monseñor actuando en distintas facetas y el rostro del pueblo que lo recuerda a treinta años de su asesinato.



