Rosibel Morales, admite lo necesario que son los préstamos gestionados por el Presidente Funes en Estados Unidos. Foto Diario Co Latino/Wilton Castillo.
Oscar López
Redacción Diario Co Latino
Los salvadoreños creen que la reciente visita del presidente Mauricio Funes a Estados Unidos, podría ser beneficiosa para la población, ya que consideran que en ella se han tratado temas de importancia para el país como el Tratado de Protección Temporal (TPS), seguridad nacional, narcotráfico entre otros.
Al respecto de los temas tratados en su viaje, las personas consultadas aseguran que se le debe dar prioridad a mejorar la seguridad del país, ya que la mayoría piensa que la situación de violencia va en aumento.
Vladimir Pinto, opina que « el viaje puede ser beneficioso, si se toman medidas serías sobre todo, en mejorar la situación económica y en disminuir la delincuencia». Pinto considera que pedir la extensión del TPS se ha convertido en una «tradición» de todos los gobiernos, por lo considera que se debe mejorar la calidad de vida de los salvadoreños para evitar la migración.
La opinión de Ricardo Ramos es muy parecida a la del señor Pinto, Ramos considera que se «debe de abrir más oportunidades de trabajo, porque si no se hace nada para beneficiar a la población esos viajes son sólo política» afirmó.
En cuanto a los prestamos, los salvadoreños, consideran que aunque el país está muy endeudado, si estos nuevos fondos están destinados a fortalecer a la Policía Nacional Civil (PNC), está bien porque consideran que dicha institución necesita más fondos para realizar un trabajo más efectivo.
Rosibel Morales piensa «en parte está bien que consiga el dinero de esos préstamos, pero que sean claros en decir a que está destinado el dinero».
Muchas de las personas consultadas también esperan que se consiga una extensión del TPS, porque no sólo es beneficio para los salvadoreños que viven en Estados Unidos, sino que también se beneficia a las familias que reciben cada mes una remesa.
Para algunos de los consultados este viaje es una forma de demostrar que el actual gobierno de izquierda mantiene buenas relaciones con los demás países y mucho más con Estados Unidos, que el país en donde vive la mayoría de los salvadoreños en el exterior.



