Washington/PL
La obtención de etanol para combustibles a partir del maíz puede aumentar las emisiones globales de gases de efecto invernadero, publica el número más reciente de la revista BioScience.
De acuerdo con un análisis del profesor Thomas Hertel, de la Universidad de Purdue, el incremento en la producción de biocombustibles en Estados Unidos desencadena cierto incremento mundial en el uso de las tierras para cultivos en detrimento de áreas naturales.
Ese efecto indirecto de la reconversión agrícola en varias partes del mundo como consecuencia de políticas internas de Washington, sostiene el especialista, se revierte en una mayor concentración atmosférica de dióxido de carbono.
El estudio de Hertel y colaboradores combina datos ecológicos con proyecciones económicas para modelar el efecto total de la producción de alcohol de maíz en Norteamérica, principalmente sobre el aumento de tierras de cultivo en 18 regiones de todo el mundo.
El empleo de etanol de maíz como biocombustible, concluye el científico, no reduce significativamente las emisiones globales de gases de efecto invernadero comparado con la quema de gasolina.



