El técnico del Real Madrid, Manuel Pellegrini, bajo la lluvia… de críticas. Foto Diario Co Latino/archivo
Londres/Madrid/dpa
Cuando gana el Real Madrid, ganan los jugadores. Cuando cae, pierde el entrenador. Esa es la sensación que dejó la eliminación del equipo blanco en la Liga de Campeones, señalando al técnico chileno Manuel Pellegrini como casi único culpable.
La hinchada del Real Madrid sigue en estado de «shock» tras verse eliminado de la Liga de Campeones el miércoles ante el Olympique de Lyon, un equipo que no está en la élite europea. Y, como siempre en la derrota, la prensa comienza a buscar culpables, con Pellegrini por encima de todos.
Desde que comenzó la temporada, el chileno es la figura más inestable del club, aunque en realidad desde hace tiempo se instauró en el Real Madrid el «disparo al entrenador», con una prensa especialmente beligerante contra cada técnico que se sienta en el banquillo.
Pellegrini no es una excepción, aunque a diferencia de otros entrenadores anteriores se le lleva golpeando desde el comienzo de la temporada.
Uno de los periódicos más contundentes es «Marca», que hoy titula «Fuera» junto a una fotografía de Pellegrini.
Lo extraño del caso es que Pellegrini no es un entrenador «agresivo» con la prensa, como sí fueron Fabio Capello o Bernd Schuster.
Pero hay algo en su carácter que no siempre es bien recibido por los medios de comunicación. No llega al extremo del argentino Marcelo Bielsa o el español Josep Guardiola, pero Pellegrini privilegia las ruedas de prensa y casi no da entrevistas personalizadas.
Pellegrini ya se acostumbró a trabajar escuchando los nombres de posibles sustitutos sobrevolando por su cabeza. Hace un par de semanas ya apareció el nombre de José Mourinho, precisamente en el diario «Marca», como su sucesor al banquillo blanco.
Otro de los «candidatos» es Michel, antiguo jugador del Real Madrid y actual técnico del Getafe. Hoy habló de Pellegrini y el chileno fue a encontrar aquí una de las pocas opiniones amables. «Va a ganar la Liga y va a cambiar toda la dinámica de opinión», afirmó.
El Real Madrid está cerrando filas en torno a Pellegrini y su director general, Jorge Valdano, defendió su continuidad. «En los planes del club está que Pellegrini siga siendo el entrenador para la próxima temporada», declaró el «número dos» de la entidad blanca.
Y hoy el arquero Iker Casillas fue inequívoco: «Que esté muy tranquilo (Pellegrini), que tiene el apoyo de todos sus jugadores. El mío el primero y de los 23 que están conmigo.
Él lo sabe y se lo hemos hecho saber todos. Siempre el primer culpable es el entrenador, pero los principales culpables somos nosotros».
Ahora se abre el turno de los grandes rumores y cuesta discernir qué es realidad y qué es ficción. Se habla del futuro de Pellegrini, claro, y también de un vestuario en el que hay muchos «trapos sucios».
Por ejemplo, la «Cadena SER» aseguró una hora después de finalizar el encuentro que Cristiano Ronaldo y Gonzalo Higuaín no se hablan porque se tienen celos. O que Guti no es bien mirado por algunas estrellas. O que no hay solidaridad ni dentro ni fuera del campo.
Pero el debate central se centra en Pellegrini y en su futuro. Normal, si se conoce el «parte de bajas» del Real Madrid en los seis últimos años, siempre cayendo en los octavos de final de la Liga de Campeones.
En este tiempo el Real Madrid acumuló 10 entrenadores, seis directores deportivos, seis presidentes y 75 jugadores diferentes. Toda una «trituradora» de profesionales.
“Cometeremos otros errores, pero no los mismos», aseguró a dpa Valdano a comienzos de temporada, en relación a la facilidad que tiene el Real Madrid para devorar entrenadores. Y ahora tiene, quizás, una oportunidad para demostrarlo.
Olympique elimina al Real Madrid y Manchester aplasta al Milan
El Olympique de Lyon dio ayer una enorme sorpresa en la Liga de Campeones al eliminar al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu tras empatar a un tanto, rentabilizando el 1-0 logrado en la ida, para pasar a cuartos de final, mientras el Manchester United aplastó por 4-0 al Milan.
El coliseo blanco asistió incrédulo a un fracaso mayúsculo de un proyecto multimillonario. Y más conociendo que la final de la Liga de Campeones se disputará en el estadio Santiago Bernabéu. No será con el Real Madrid, que lleva seis años seguidos sin pasar de los octavos de final. Demasiado trágico para el club español.
El Real Madrid se adelantó a los seis minutos, gracias a un precioso pase de Guti hacia la carrera de Cristiano Ronaldo. El portugués, muy escorado, disparó raso y el balón pasó entre las piernas de Lloris. Un gran arquero que esta vez erró.
Lloris obtendría redención más tarde, sacando un par de manos salvadoras. Era un gran Real Madrid bajo un ambiente espectacular y un Olympique muy flaco, fiado únicamente a las peleas infructuosas de Lisandro.
A los 25 minutos, Gonzalo Higuaín puso de los nervios a la grada. Superó a Lloris y a portería vacía, ligeramente escorado, envió el balón al palo. El argentino tendría otra ocasión más tarde, abortada por Lloris.
El Olympique intentó dejar un pequeño sello en el final de la primera parte, pero disparó con balas de fogueo. Con todo, el Real Madrid se marchó disgustado al descanso. Merecía más, pero la eliminatoria permanecía igualada a 45 minutos del final.
Claude Poel, el entrenador visitante, reaccionó con dos cambios, introduciendo a Gonalons y Kallstrom. Un cambio procedente, pues el Olympique necesitaba presionar la salida de balón del rival. Y el movimiento resultó maestro.
El partido cambió inmediatamente y el Olympique provocó tres ocasiones peligrosas, incluyendo un disparo alto de Govou que llevó la taquicardia a la grada.
El duelo era una montaña rusa, un disparo al aire.
Y la bala se alojó en el cuerpo del Real Madrid. A los 75 minutos, Delgado pisó con la cabeza levantada, encontró un rechace y Pjanic marcó desde cerca sin que Iker Casillas viera el balón, para el marcador final.
La hinchada blanca se marchó del campo en silencio, como anestesiada. No se creía lo que había visto. Ni siquiera hubo abucheos, como suele ser habitual. Tiempo de reflexión para otra caída europea.
En Londres, el Manchester venció al Milán en el que milita ahora David Beckham por 4-0 en el estadio de Old Trafford, luego de que el partido de ida en San Siro terminara con triunfo inglés por 3-2.



