El colchonero Sergio Agüero en uno de los juegos de la liga. Foto Diario Co Latino/Archivo.
Joaquín Cavanna
Madrid/Zaragoza/dpa
El Atlético de Madrid consiguió este domingo un agónico empate por 1-1 contra el Zaragoza en la Liga española de fútbol, gracias a un gol del senegalés Ibrahima en tiempo de descuento.
Si bien el equipo rojiblanco repitió la inconsistencia de jornadas anteriores y realizó poco mérito para llevarse algún punto, el empate le dejó un sabor dulce.
El Zaragoza había encontrado la ventaja mediante un cabezazo de Jiri Jarosik, a los 7 minutos, mientras que el juvenil Ibrahima logró el empate a los 92.
El equipo conducido por Quique Sánchez Flores pareció olvidar todo lo hecho en la victoria por 4-1 ante el Valencia. De hecho, acumuló siete partidos de liga sin poder conseguir dos victorias consecutivas
El Zaragoza, en tanto, se retiró con la pena de haber tenido la victoria al alcance de la mano, aunque se alejó a cinco puntos de la zona descenso.
La ventaja rápida del equipo local significó un duro golpe para la moral del Atlético. Los dirigidos por José Aurelio Gay encontraron la ventaja en una de sus primeras intervenciones y luego se dedicaron a aprovechar el nerviosismo del rival.
El primer gol de la noche apareció mediante un cabezazo del checo Jarosik procedente de un tiro de esquina que dejó sin reacción a David De Gea.
Mientras Diego Forlán y Sergio Agüero permanecían como dos satélites aislados en el frente de ataque de su equipo, el chileno Humberto Suazo realizaba todo lo posible para poder aumentar la diferencia.
Ya en la segunda mitad, el Atlético mantuvo la misma desidia y los intentos desesperados de Quique Flores por modificar la faceta de su equipo parecían en vano
Encima, los rojiblancos complicaron aún más la situación con la tarjeta roja recibida por José Reyes, hasta entonces el mejor jugador de su equipo, por un codazo a Eliseu.
El cambio del libreto se llevó a cabo en los instantes finales del encuentro. Ibrahima ingresó al campo de juego en reemplazo de Paulo Assunçao y en apenas seis minutos logró modificar la suerte de ambos equipos.
El senegalés, que durante la semana extendió su contrato hasta 2013, se convirtió en el salvador de su equipo y decretó el empate rojiblanco, también de cabeza.
«Lo de la renovación influyó mucho, porque pude afrontar los minutos que estuve en el campo con más tranquilidad. Igual, necesitamos mejorar mucho hasta el final del campeonato», celebró Ibra.
En tanto, la efectividad ofensiva y las miserias del rival fueron suficientes para que el Athletic de Bilbao derrotara por 2-0 al Valladolid y se acercara a los puestos de elite de la liga.
El equipo rojiblanco consolidó su tarea en San Mamés y ganó su tercer partido de los últimos cinco disputados en liga. Por lo tanto, los dirigidos por Joaquín Caparrós quedaron apenas un punto por debajo de la zona de clasificación a la Liga Europa.
Gaizka Toquero enarboló una tarea encomiable y se consolidó como la gran figura del partido al anotar los dos goles de su equipo, a los 26 y 36 minutos.
«Tenemos que ir partido a partido, con la mentalidad de que se puede ganar en cualquier campo. Aún quedan dos meses y es muy importante no tener ningún tipo de lesiones», auguró Caparrós, de cara al final de la temporada.
Por su lado, el Valladolid sumó una nueva frustración en el campeonato local y alcanzó su décimo encuentro consecutivo sin poder ganar. Por lo tanto, el conjunto comandado por Onésimo Sánchez empeoró su presente en la zona de descenso.
En el primer turno, el Mallorca cimentó ayer su sueño de clasificarse a la próxima Liga de Campeones con la victoria por 3-0 sobre el Sporting de Gijón.
El equipo conducido por Gregorio Manzano alcanzó su undécimo triunfo de local en el campeonato de los 12 disputados y alcanzó el cuarto lugar de la tabla junto al Sevilla, que el sábado perdió por 3-2 contra el Real Madrid.
El Mallorca reflejó su contundencia en el Ono Estadi y alimentó la excelente temporada de Liga gracias a los goles de Julio Alvarez (12 minutos), Víctor (75) y Pierre Webó (88').



