HOMBRE 1: ¡Es una hiena con faldas, una serpiente filosófica!
HOMBRE 2: ¡Una libertina que avergüenza la delicadeza de nuestras mujeres, eso es la tal Mary Wollstonecraft!
LOCUTORA: Mary Wollstonecraft nació en Londres en 1759. Su infancia fue dura, violenta. Veía como su madre era golpeada por su padre, jugador y borracho.
EFECTO LLANTO DE MUJER
MARY (NIÑA): ¡Deja a mi mamá!... ¡No la toques!
LOCUTOR: En esa época, a los hijos varones los educaban en las mejores escuelas. A las niñas, no.
PADRE: Esta chiquilla ya sabe leer y escribir. ¿Para qué gastar más? Se casará y el dinero estará perdido.
LOCUTORA: Mary Wollstonecraft, inteligente y tenaz, continuó estudiando sola.
LOCUTOR: De adolescente, devoraba libros prestados. Así conoció el pensamiento de Milton y de Rousseau.
LOCUTORA: Cuando tuvo 19 años murió su madre. Mary abandonó la casa y trabajó como dama de compañía, costurera y enfermera.
LOCUTOR: Y más tarde, institutriz de los hijos e hijas de un noble en Irlanda.
MARY: Señor, las niñas deben recibir una educación igual a los niños. Ellas no son florecitas para adorno.
SIR: Mis hijas serán educadas como yo lo disponga. Miss Wollstonecraft. Le ruego abandonar mi casa.
LOCUTORA: Mary regresó a Londres y se contactó con intelectuales radicales.
MARY: Ustedes sólo hablan de los derechos de los hombres. ¿Y nosotras? ¿Dónde quedan los derechos de las mujeres?
LOCUTOR: En 1792, en plena Revolución Francesa, Mary Wollstonecraft viajó a París.
LOCUTORA: Allí se sumó a los revolucionarios. Participaba en los clubes de mujeres.
LOCUTOR: Debatía sobre política y abogaba por el sufragio femenino.
MARY: Las mujeres somos excluidas de todo. Nos condenan a la ignorancia. Yo exijo la total igualdad entre los sexos.
HOMBRE: ¿Y dónde deja las virtudes propias de la condición femenina?
MARY: ¿Virtudes femeninas? Valen lo mismo que las masculinas. La única virtud es obedecer a…
HOMBRE: Al marido.
MARY: No. A la razón. Obedecer a la razón.
HOMBRE: ¿No está yendo demasiado lejos, madame Wollstonecraft? ¿Qué quiere usted, los hombres sometidos a las mujeres?
MARY: No, señor mío. Nadie sometido a nadie. No deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre sí mismas.
LOCUTOR: Mary Wollstonecraft también escribió contra el comercio de esclavos y la explotación de los pobres.
MARY: Sólo tendremos una sociedad igualitaria cuando nos libremos de la monarquía, de la iglesia y de los militares. Me declaro en contra de todo poder cimentado en prejuicios.
LOCUTORA: En ese tiempo, Mary Wollstonecraft publicó “Una vindicación de los derechos de las mujeres”, el primer libro feminista que pedía la igualdad en un tono abiertamente revolucionario.
LOCUTOR: Pronto, el terror de Robespierre se impuso. En París, Olympia de Gouges y Madame Roland fueron guillotinadas. La Revolución Francesa no aceptaba la libertad ni la igualdad de las mujeres.
LOCUTOR: En medio de la turbulencia política, Mary Wollstonecraft se enamoró de un guapo y vividor capitán norteamericano. Huyó de París para vivir con él.
LOCUTORA: La felicidad le duró muy poco. Mary estaba embarazada cuando el capitán la abandonó. Lo siguió a Londres y, ante su rechazo, intentó suicidarse dos veces.
MARY: Me angustia pensar en mi hija y en la condición dependiente de su sexo.
LOCUTOR: Madre soltera, Mary Wollstonecraft siguió escribiendo sobre los derechos de las mujeres.
LOCUTORA: Siete años después se casó con el librepensador William Godwin. Más que amantes eran amigos. Vivieron en casas separadas.
LOCUTOR: El 10 de septiembre de 1797, a un mes del nacimiento de su segunda hija, murió de sobreparto.
LOCUTORA: Tenía 38 años. Una vida corta, pero intensa. Más radical que los radicales, Mary Wollstonecraft es pionera del feminismo.
Rosa Montero, Historias de Mujeres, Alfaguara, Buenos Aires, 1999.



