Empresas telefónicas están de acuerdo en la reducción de la cuota fija. Foto: Diario Co Latino/Roberto Márquez
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino
Las “mínimas” reducciones en la telefonía, que aprobaría la Asamblea Legislativa en la sesión plenaria de este día, es el resultado de la imposición de la voluntad de las transnacionales.
Esa es la valoración hecha por las empresas telefónicas de capital nacional, ante la reducción de la cuota de la telefonía fija de $9.42 a $6.14, y, de $0.33 a $0.21 el costo del minuto por llamar de una línea domiciliar a un celular.
Al director ejecutivo de GCA TELECOM, José Jaime de la O, dijo estar preocupado porque el sistema mantendrá su “perversidad”, es decir, siempre será más caro llamar de un teléfono fijo a un celular, que del país a Estados Unidos (EE.UU.).
“El problema es que aún con los $6.14 mucha gente siempre dirá que es un robo; y, aún pagando los 21 centavos, siempre habrá un doble cobro, el que llama paga, más el costo de llamada local”, indicó el ejecutivo.
Se prevé que el primer órgano del Estado también reforme el artículo ocho de la Ley de Telecomunicaciones, donde la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET) establecería una tarifa, con base a los costos de la empresas telefónicas.
Sin embargo, el director ejecutivo de GCA TELECOM, no es optimista ante lo que suceda en la Asamblea, porque “históricamente SIGET no ha podido regular por la presión de las transnacionales”.
Jaime de la O sostuvo que la influencia de las empresas es tal que la Superintendencia no implementa la portabilidad numérica y normativas de calidad, por no dañar el interés de las compañías.
Para que la SIGET establezca la tarifa en base a los costos de las transnacionales, la autónoma necesitará de personal especializado y que muestren sus informes financieros.
“El problema también es que (las telefónicas) no permiten que SIGET corrobore un problema técnico, mucho menos les proporcionarán sus datos financieros”, aseguró el ejecutivo, en referencia a procesos administrativos que la Superintendencia tiene contra las compañías y no las obedecen.
El representante de GCA cree que ya es momento de que el ente autónomo tenga “dientes” y ejerza la regulación en este mercado.
“No soy muy optimista, estas empresas son muy poderosas” , añadió Jaime de la O.
Según el director ejecutivo de GCA, el propósito de las empresas de telefonía en este debate es desincentivar el uso del teléfono fijo para que el celular predomine.
Una evidencia de esto es que muchos usuarios de línea fija bloquearon las llamadas a celular por lo caro que es, obligando al uso del teléfono móvil.



