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El Salvador, Domingo 12 de Febrero de 2012
Última actualización : 10/09:13 h.

Lunes, 01 de Marzo de 2010 / 11:02 h

Terremoto en Chile

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El pueblo chileno fue impactado, la madrugada del sábado, por un potente terremoto de 8.8 grados, que dejó, según datos preliminares, más de 700 muertos, y cuantiosos daños materiales.

Gracias a la televisión chilena, los salvadoreños observamos, a tempranas horas, las imágenes impactantes de los destrozos ocasionados en la infraestructura como edificios, puentes y carreteras.

Muchos de los edificios, los que no se desplomaron, modificaron su perfil arquitectónico, los que seguramente, tendrán que demolerse.

Los salvadoreños, que ya estamos acostumbrados a los movimientos telúricos, no dejamos de asustarnos por la magnitud del terremoto en Chile, y sorprendidas de que algunos de sus edificios, pese al daño estructural que seguramente presentan no se hayan desplomado, por lo que hay que dar gracias a Dios, pues, por la hora y la intensidad del seísmo hubiera sido fatal.
Seguramente, muchas de esas estructuras no sucumbieron porque, por ser un país también de terremotos y maremotos, sus construcciones son más resistentes.  

De acuerdo con el experto, Francisco Garcés, el terremoto chileno pudo haber sido provocado por el movimiento de las placas Suramericana y Nafta. La primera se desliza bajo la placa de Nafta, y la falla abarca precisamente, buena parte de territorio chileno, incluida Santiago de Chile, la capital, y otras ciudades vecinas, como Concepción, donde estuvo el epicentro.

Con este nuevo sismo, Latinoamérica ha sido atacada, por segunda vez, y de forma mortífera, por seísmos producidos por el movimiento natural de sus respectivas placas. El primero fue en Haití, que destruyó su capital, Puerto Príncipe, y que ocasionó cerca de 200 mil víctimas mortales.

Sin duda, Chile está más preparada para sobreponerse a este tipo de eventos, no obstante, la solidaridad continental no debe dejarse esperar.

El Salvador, aún y con sus dificultades, por ser un país pobre y que aún no se repone de los daños ocasionados por el Huracán Ida, en noviembre pasado, está dispuesto a ayudar en lo que podamos, así lo expresó el mismo sábado, el Presidente Mauricio Funes.

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