Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino
El Director General de la Policía Nacional Civil (PNC), Carlos Ascencio, pidió a los jefes territoriales del país reunirse con las autoridades del Ministerio de Educación y elaborar un mapa de riesgo de los centros escolares más golpeados por el fenómeno de la violencia.
“Hemos pensado que el plan de protección a los centros escolares debemos actualizarlo. Esto para que exista un mayor acompañamiento de la policía”, indicó el jefe policial.
Hasta la fecha, la violencia en el país cobró la vida de 20 estudiantes y el mismo Vicepresidente de la República y Ministro de Educación, Salvador Sánchez Cerén, espera que se investigue y “se castigue” a los culpables.
Y es que en el país a diario se registran 13 personas fallecidas, a causa de los homicidios. Según el director de la PNC, este número evidencia un comportamiento del fenómeno similar al del año pasado.
Además de actualizar el plan de protección a los centros escolares públicos, Ascencio ordenó a todas las delegaciones policiales retener a cualquier estudiante uniformado que transite por la calle, en las horas estipuladas para las clases.
“El policía llamará a sus padres de familia o a la escuela para que vayan por él o ella”, manifestó el jefe policial.
El director de la PNC indicó que ya existe un refuerzo en la presencia de agentes en las diferentes escuelas e instituciones educativas públicas.
Llamó a los padres de familias, a los profesores y directores de los centros educativos contribuir a que los jóvenes permanezcan en las aulas.
Capturan a banda de homicidas
La División Élite contra el Crimen Organizado (DECO) capturó a una clica de 26 pandilleros de la MS en Sonsonate, que realizó cerca de 14 homicidios.
Entre sus víctimas están el asesinato del empleado de un circo en enero pasado y quitarle la vida a una secretaria de una empresa de seguridad privada en junio de 2009.
También se supone que asesinaron a una mujer, cuyo cadáver se encontró en Lomas de San Antonio Sonsonate, así como a un policía, a un panadero y a un taxista.
La forma de operar de la clica radicaba en que mataban a sus víctimas y el cadáver lo depositaban en una maleta o en una caja.



