El Embajador de Cuba, Pedro Pablo Prada, acompañado del Primer Secretario de la Embajada, Armando Briñis, obsequiaron al Centro Cívico Democrático una visita para conversar temas de interés mundial.
Una de las cuestiones fue acerca del bloqueo económico de los EE. UU., impuesto en franco desacato a las repetidas resoluciones condenatorias de la ONU, crimen de lesa humanidad que atenta a la salud de los habitantes de la isla, al obstaculizar las importaciones de insumos médicos y alimentos, buscando soliviantar al pueblo cubano; pero la estrategia política que quiere que la isla sea de nuevo nicho de casas de juego, ha sido anulada por la voluntad popular, basada en una población sin analfabetas que tiene acceso gratuito a la educación, la cultura y la salud; en la isla se promueven ideas y conocimientos – “no se cree, sino se lee”— pues cuando las personas tienen conocimientos, pueden elegir sus propias opciones.
El Señor Embajador citó a Martí: “Por el poder de erguirse, se mide a los hombres”. En consecuencia, en Cuba se lucha por superar la cultura colonial, su legado de subdesarrollo.
Para neutralizar los efectos del bloqueo, se estimula la producción propia; a los productores agropecuarios se les compra a mayor precio y su creciente industria turística consume en un 85 % la producción nacional; boicoteada la importación de insumos médicos, se ha creado el Centro de Ingeniería Genética que produce casi todas las vacunas necesarias.
Para revertir las sanciones unilaterales que impuso en 1996 la UE. en obediencia a los intereses de USA, el gobierno de España ha pedido que se tenga “mayor sensatez” en su relación con Cuba y suprimir las actuales sanciones unilaterales y en respuesta, varios de ellos están ya identificando posible proyectos de colaboración. Ya con anterioridad la UE puso en marcha el programa “comercio justo”, una ayuda a los países en desarrollo consistente en una retribución justa del producto del trabajo, por su aporte al desarrollo del primer mundo.
La visita con que nos honraron el Señor Embajador y el Secretario, fue una ilustrativa conversación, que amplió nuestras percepciones de los graves daños que causa la prepotencia de los EE.UU.. Y todo – decimos nosotros — para promover un regreso de sus mafias al gobierno isleño.



