El pasado viernes, el Presidente de la República, Mauricio Funes, y su gabinete de gobierno, se reunió con los dirigentes de las gremiales empresariales, así como con dueños y directores de medios de información, con los que inició las consultas de las políticas públicas de seguridad.
El mandatario insistió, contrario al manejo mediático y de los líderes de opinión, que este gobierno sí ha tenido políticas de seguridad, las cuales fueron elaboradas en la mesa de seguridad conformada antes de las elecciones presidenciales, y luego del triunfo del FMLN en las elecciones.
Muchas de esas políticas y planes operativos se pusieron en marcha, inmediatamente, y como el mismo presidente Funes, lo ha dicho, algunas de las acciones no han dado los resultados por lo que se han reorientado.
El mandatario, que no puso en duda el incremento de la violencia criminal, dijo sí, que los reajustes de los planes, más la participación de todos los sectores, podrían verse, a futuro, como la disminución sustancial de la delincuencia, sobre todo de los homicidios y las extorsiones. La meta del mandatario y su gabinete de seguridad es reducirla hasta que “sea administrable”, en cuanto a que no se puede reducir a cero ni a corto ni mediano plazo.
Las políticas y planes presentados por el mandatario y cada uno de los representantes del gabinete de seguridad son muy amplios, y por lo tanto completos.
Los mismos están sustentados en cinco ejes principales: Control y represión, Prevención social de la violencia, atención a las víctimas, ejecución de las penas y medidas, reforma institucional y legal.
El plan contempla 21 estrategias y 102 líneas de acción (planes operativos), que ejecutan y ejecutarán la PNC, Centros Penales, Migración, Consejo de Seguridad, la Academia Nacional de la Policía y la Fuerza Armada.
Indiscutible que las políticas y planes, calificadas de “flexibles” por el mandatario, en cuanto a que se pueden modificar o adecuar, si algunas no logran su cometido, están bastante bien diseñadas, pero, sobre todo, son confiables.
Durante la reunión, los que tomaron la palabra, además de hacer sus sugerencias, se mostraron complacidos del documento presentado por el mandatario y el gabinete. Muchos de los planes operativos concretos, en diversos rubros, no fueron dados a conocer, para no darle información a la delincuencia, lo que fue aceptado por los asistentes.
Si luego de las reuniones, con los otros sectores, las políticas y los planes son aceptados, la consulta como los planes mismos, serán exitosos, pero, sobre todo, respaldados por todos, lo que redundará en su eficacia a corto, mediano y largo plazo.
Creemos que ha llegado el momento de que todos y todas las salvadoreñas, así como todos los sectores productivos de la sociedad, incluyendo a los medios informativos, debemos acompañar a este gobierno, en la lucha contra la violencia y el crimen organizado.



