TeleSUR
Según el abogado defensor de los diez ciudadanos estadounidenses que intentaron sacar ilegalmente de Haití a 33 niños tras el terremoto del pasado 12 de enero, ellos comparecerán este jueves ante la Fiscalía del país caribeño.
A los 10 ciudadanos estadounidenses se les sigue una investigación judicial se produce tras constatarse que los pequeños, que intentaron sacar como huérfanos de Haití tras el sismo de magnitud 7,3 en la escala de Richter que de devastó su capital, tienen familiares sobrevivientes del movimiento telúrico.
La policía haitiana los mantiene detenidos a los estadounidenses que son miembros de la organización cristiana New Life Children's Refuge (Refugio para la nueva vida de los niños), después de que intentaran abandonar el país caribeño con los 33 menores haitianos sin ningún tipo de documentación.
El abogado de los miembros de New Life Children's Refuge, Edwin Coq, señaló que los estadounidenses querían hacer una supuesta buena acción y ahora están presos por ello.
Coq ndicó que, tras la comparecencia de este jueves, los estadounidenses podrían ser puestos en libertad, permanecer en prisión para pasar a la jurisdicción de un tribunal correccional o seguir a disposición judicial para el inicio de la fase de instrucción si se considera que existen indicios de criminalidad.
El pastor Gersan Valcin, uno de los traductores de la defensa, indicó que los estadounidenses "se declararon inocentes" y alegaron que "un pastor se acercó a ellos y les dijo: 'Estos niños necesitan ayuda'".
"Entonces trataron de hacer lo que pudieron", dijo Valcin, al agregar que afirmaron ante el juez tener una "documentación de República Dominicana permitiéndoles venir a Haití a ayudar", aunque sin especificar qué tipo de ayuda prestarían.
Sobre el supuesto pastor que les dio los niños, los detenidos aseguraron que "no lo han visto", según Valcin.
Los ciudadanos estadounidenses fueron interceptados por las autoridades haitianas y detenidos el pasado sábado, cuando se disponían a pasar a territorio de la República Dominicana en un autobús con los menores, de entre dos y doce años.
En un primer momento, los detenidos sostuvieron que los niños eran huérfanos y que ellos pretendían darles unas mejores expectativas de vida ante la situación de emergencia que reina en Haití tras el terremoto.
La directora regional de la organización no gubernamental SOS Village, Patricia Vargas, informó el pasado domingo que funcionarios del Instituto de Bienestar Social haitiano confirmaron que la mayoría de los menores tienen familiares.
El pasado lunes, la madre de uno de los menores denunció el secuestro de su hijo. La mujer dijo que confió su hijo a los estadounidenses, porque ellos le dijeron que podían ayudarla.



