Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Lanzar una granada se ha convertido en un rito de iniciación para los jóvenes que quieren ingresar a las pandillas, reveló el subdirector de Investigaciones de la Policía Nacional Civil (PNC), Haword Cotto. Las estadísticas señalan que más de cinco granadas han sido detonadas en San Salvador y en el interior del país, predominando como hechores menores de edad.
El jueves, tres jóvenes, supuestos miembros de pandillas, fueron detenidos por agentes del Sistema de Emergencias 911, y después de una persecución, se les capturó con una granada M67 y un vehículo robado.
Los sujetos fueron interceptados en el sector la Alameda Juan Pablo Segundo y Avenida Bernal, en las cercanías del colegio García Flamenco, de esta ciudad.
Cotto, reveló que los tres jóvenes, hasta el día de ayer, permanecían detenidos y uno de ellos tenía requerimiento de un tribunal por el delito de homicidio. “La información que tenemos, de momento, es que estos muchachos tenían la intención de lanzar la granada el día de ayer, no tenemos la certeza de a quién o que”, explicó el subdirector.
Adelantó que los tres muchachos, entre las edades de 18 y 20 años, podrían estar cumpliendo su “ritual” para ingresar a las pandillas. “De acuerdo a la información que hemos recabado ayer, el lanzamiento de granadas se está convirtiendo en las pandillas como un mecanismo de iniciación y están direccionando a que los menores de edad sean los que lancen este tipo de artefactos”, agregó.
“Antes se manejaba que estos grupos, para dejar ingresar a una mujer o un hombre, tenían que cumplir un minuto de golpes o les dejaban tarea de cumplir un homicidio. Ahora han fijado el lanzar granadas”, afirma el titular de la PNC.
El último hecho de violencia con una detonación se registró en el punto de la ruta 12, cuando se lanzó una M67 a un microbús, resultando lesionados más de 20 personas, mientras que el conductor falleció.
Asimismo fue lanzado otro artefacto en una clínica particular en el centro de la ciudad de Cojutepeque, donde murieron dos niños y un mujer.
Las pandillas iniciaron sus operaciones a mediados de los años 80’s se estima que exista más de 18 mil, divididos en la mara “Salvatrucha”, “18” y “Maomao”.
Sin información procedencia de M67
Cotto reveló que aún no se tiene información de la procedencia de las granadas que han sido detonadas.
Las autoridades de la PNC se han reunido con los representantes de la oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de los Estados Unidos, para investigar, ya que en el país no se cuenta con un mecanismo de control para rastrear el origen de las granadas que son de uso militar. “Nuestro país no produce granadas, entonces necesariamente tenemos que recurrir a la cooperación de agencias internacionales”, dijo.
Hasta la fecha, la PNC ha brindado información a la ATF de los datos de los explosivos que se han decomisado y recuperado, para conocer dónde fueron fabricadas. Este tipo de explosivos M67 se fabrica en los Estados Unidos, Israel y otros países del mundo, entonces se tiene que ubicar su procedencia para seguirle un rastreo y determinar qué país o quién está abasteciendo a este grupo delincuencial.



