Gisela de León, abogada de CEJIL conversa con Loyda Robles de la Concertación Monseñor Romero, acerca de la petición al Estado para que pida perdón por el magnicidio de Monseñor Oscar Arnulfo Romero. Foto Diario Co Latino/Eugenio Castro
Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
El asesinato de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, no prescribe, ni aplica la Ley de Amnistía, confirmó la abogada Loyda Robles, de la Concertación Monseñor Romero, al demandar la investigación de los autores materiales e intelectuales del hecho y su posterior reparación a familiares por la violación cometida.
“Este tipo de casos son imprescriptibles (no vencen en el tiempo), y en cuanto a la Ley de Amnistía, no puede ser aplicada a la violación de derechos fundamentales, relacionando el pronunciamiento que hizo la Corte Suprema de Justicia”, explicó.
El avance de una investigación adecuada, la reparación integral de graves violaciones de derechos y la derogación de la Ley de Amnistía, recomendaciones emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), es la demanda reiterada de CEJIL y la Concertación Romero.
Gisela De León, del Centro de Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), que ha dado seguimiento al Caso de Monseñor Óscar Arnulfo, consideró que el último gesto del gobierno salvadoreño de reconocer la jurisdicción de la CIDH “era importante, pero no suficiente”.
“El gobierno salvadoreño, en noviembre pasado, dio muestra de buena voluntad iniciando un diálogo con organizaciones y sectores interesados en reivindicar la memoria de Monseñor Romero, los gobiernos pasados nunca se acercaron o cumplieron con las recomendaciones, pero esperamos que el nuevo gobierno de muestras de voluntad y agilice el acatamiento de las recomendaciones de la CIDH”, afirmó.
Las organizaciones reiteraron su deseo de que ya próxima la conmemoración del Trigésimo Aniversario de la muerte Martirial de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, el 24 de marzo, el gobierno de El Salvador pida perdón en un acto especial y público.
“El perdón es importante para familiares y la población en general y demandamos también, decretar el 24 de marzo Día Nacional de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, para que las generaciones futuras conozcan su legado, porque fue una pérdida irreparable para el pueblo salvadoreño”, agregó Loyda Robles.



