Archivo     |   Búsqueda

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
Última actualización : 24/08:55 h.

Jueves, 28 de Enero de 2010 / 10:19 h

PRODUZCAMOS Y CONSUMAMOS LO NUESTRO

  Versión para Imprimir

    El compromiso social del FMLN tiene una tarea complicada por la multiplicidad de problemas creados por la insensibilidad de una clase minoritaria que durante 500  años ha venido anulando los derechos de la población nativa luego ampliada con el mestizaje.

    Hablemos en esta ocasión de la oportunidad que tiene el nuevo gobierno de incidir en la canallesca brecha entre una minoría  (0.03 %) con las disminuidas clases medias y la aumentada pobreza generalizada. 

Esa pobreza proviene de la marginación que sufre el pequeño agricultor y el pequeño empresario; de allí la prioridad del apoyo que debe darse al desarrollo de la pequeña y mediana empresa.

Es de aplaudir la integración del Consejo Económico y Social, pues las respuestas deben ser integrales; es de esperar que si tuvieron que pasar seis meses para integrarlo, no pasen los años sin ver acciones que hagan sentir “el cambio”.

    Un estudio del PNUD que ya hemos citado, la micro empresa (131 mil de ellas en 2003) da ocupación a más de 300 mil personas; pero sin capital ni equipo adecuado, los ingresos de esas personas no superan el salario mínimo y carecen de protección social, además no tienen acceso al crédito o se financian con prestamistas a altas tasas de interés.

Un 9 % de ese sector (“los de acumulación simple y ampliada”, en la terminología de esos estudios) tienen algún capital pero generalmente con equipo obsoleto, tienen además acceso a actividades de capacitación  y la ventaja de ser objeto de la cooperación externa y ONG’s. Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) representan el 9 % (13,000 establecimientos) que aportan el 33 % del empleo.

    Estos datos (abreviación de un amplio estudio) exponen la importancia que debe dar el gobierno a esa actividad, fuente de empleo, de beneficios económicos y de estabilidad social. Un contraste con la realidad de los últimos 20 años, priorizando los intereses de la gran empresa que son el 0.2 % (cero dos por ciento) del sector. Todos entendemos que una población con trabajo digno está menos expuesta a los abusos de los grandes empleadores, y la gran empresa se beneficiará con el incremento de los consumidores.

    Los incentivos y apoyo a la pequeña empresa, deben acompañarse por un proyecto al sector agrícola; un verdadero creador de riqueza, que pueda poner en el mercado su producto, con real beneficio a su esfuerzo.

Y aquí veremos los daños perpetrados por ARENA al imponer en un madrugón un TLC enajenante que ata las manos al productor nacional (excluyendo a su conveniencia cerveza, cemento y otros sectores privilegiados). Por eso debe ser inmediato el financiamiento, la capacitación y el aseguramiento de mercado para el sector agrícola, que inicia el ciclo de una producción y consumo nacionales; el pequeño empresario invierte, produce y consume aquí en El Salvador, por el contrario, lo que se compra a las transnacionales se va.

    Lo dicho es de elemental lógica. Y el FMLN tiene suficiente capacidad profesional para desarrollar los programas que hagan realidad la vida de una micro, pequeña y mediana empresa que dé base a un círculo virtuoso de beneficios: empleo, paz social, crecimiento económico. El objeto de esta reflexión se limita a dar pie a una discusión calificada de todos los actores, que supone un proyecto de beneficio nacional.

No será fácil, pues el estamento que ha acumulado su riqueza no en la creatividad o el trabajo remuneradores, sino en la maniobra autoritaria de sus gobiernos, comprará protagonismos políticos y desinformadores, para evitar que se disminuya la desigualdad que le da mano de obra semi esclava, que pone de rodillas a profesionales fácilmente corrompibles, que se nutre de un mercado que aunque reducido por la escasa capacidad de compra, le es suficiente para acumular riqueza al monopolizar la actividad económica.

    El desarrollo de la agricultura, de la mediana y pequeña empresa, es lógicamente la respuesta a muchos de nuestros problemas sociales, pero sería adversado por la clase vividora que se originó con el sometimiento indígena por un colonizador que Martínez Peláez llamó en su “Patria del Criollo”, “el héroe bribón”.  

  Versión para Imprimir


Centro Cívico

28/10:22 | JUGANDO CON FUEGO

28/10:21 | CSJ: UNA ACTITUD PLAUSIBLE



publicidad