Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
El perdón solicitado por el Presidente de la República, Mauricio Funes, durante la conmemoración del XVIII Aniversario de los Acuerdos de Paz, es el primer paso a un proceso para construir la paz, afirmó el sacerdote Gerardo Poter.
Poter fue el sacerdote oferente en la misa que cada domingo se realiza en Cripta de la Catedral Metropolitana, y al reflexionar sobre el discurso del presidente Mauricio Funes, dijo: “pedir el perdón a las víctimas fue muy bueno que se hiciera, pero falta aplicar justicia, y el compromiso de que no se repitan este tipo de acciones”.
El pasado domingo se conmemoraron los Acuerdos de Paz, y se reflexionó sobre la muerte martirial del Padre Octavio Ortiz y de cuatro catequistas; haciendo las peticiones por una sociedad equitativa basada en la justicia social.
Las misas en la Cripta de Catedral que organiza la Fundación Monseñor Romero, tienen la particularidad de ponderar las homilías pronunciadas por Monseñor Oscar Arnulfo Romero, que cada día adquiere mayor vigencia en la realidad nacional.
En vísperas del conflicto armado, Monseñor Romero abogaba por la paz, y pedía se evitara ensanchar la brecha de pobreza que iba en aumento, para evitar así la guerra civil.
Para el caso, en la homilía del 20 de enero de 1980, titulada “Cristo manifiesta su gloria en la felicidad de los hombres”, expuso que en la manera en que un pueblo “encuentra los caminos de la paz, la justicia, la fraternidad y el amor, es Cristo quien está glorificándose”.
Asimismo, Monseñor Romero conmemoraba el primer aniversario de “muerte violenta” del Padre Octavio Ortiz y cuatro jóvenes en el Centro Católico “El Despertar”, de Mejicanos.
“Yo me alegro de que estas muertes de sacerdotes y de cristianos, en vez de apagarnos el ardor de nuestra fe, han entusiasmado a nuestras comunidades. Es triste que mientras se hacen esfuerzos por la unidad y la comprensión, se desarrollen actos como este” agregó.
Era tema obligatorio en su homilía, el análisis de la realidad nacional, este 20 de enero habló sobre los tres proyectos económicos políticos, y la necesidad de evitar “una total guerra civil”.
Al proyecto oligárquico, Monseñor Romero lo consideró violento y promotor de acciones criminales contra la población. “Pretende emplear todo su inmenso poder económico para impedir que se lleven adelante reformas estructurales que afectan sus intereses, pero favorecen a la mayoría de los salvadoreños”, reflexionó.
Sobre el proyecto gubernamental del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Fuerzas Armadas, el Arzobispo mártir, dijo: “No obstante haber prometido realizar reformas estructurales, hasta ahora, en la práctica ha sido incapaz de aglutinar a los sectores, organizaciones populares, y se ha dedicado más bien a reprimir y masacrar indiscrimina-damente y desproporcionadamente”.
En cuanto al tercer proyecto, de las organizaciones populares, político militares, y sectores progresistas, Monseñor Romero los invitó al aumento de la participación de la sociedad civil para defender la democracia. “Hace falta que concretice esa invitación (de unir) a los sectores democráticos y progresistas, en una amplia unidad que busque realmente el bien común”, comentó Monseñor Romero.



