Zoraya Urbina
Redacción Diario Co Latino
La hedentina insoportable y los zancudos son por hoy los compañeros inseparables de los residentes en la colonia Florida, del Barrio San Jacinto, en San Salvador.
Con las lluvias de noviembre pasado, uno de los puentes sobre el río Acelhuate, que conecta la comunidad con el Bulevar Venezuela, colapsó. Las tuberías de aguas negras quedaron averiadas por lo que el desagüe de estas cae directamente sobre el afluente.
Ahora sólo queda un pequeño puente de hamaca que por su falta de mantenimiento puede caer en cualquier momento, con los consiguientes daños que esto puede ocasionar a los moradores de la zona.
Los pedazos de la estructura que cayeron en el río, unas piedras y los restos de un tercer puente frente a la Comunidad Ferrocarril, que está metros adelante han provocado que el agua se estanque y se convirtiera en un criadero de zancudos.
Esta comunidad en la que viven aproximadamente 200 familias ha pedido ayuda a instituciones tales, como: Ministerio de Obras Públicas (MOP), Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) y la Alcaldía de San Salvador. Resultado: ninguno.
Todas se han hecho de oídos sordos y como dice Paula Castillo, miembro de la directiva del sector: “Es por gusto, todos se tiran la pelota y nadie hace nada, mientras tenemos que soportar el mal olor y el zancudero”.
Un habitante de la zona, que no quiso ser identificado, dijo en tono irónico: “después vienen los de la Unidad de Salud con bolsas de avate, ¿para qué? Si hay un montón de mierda alrededor; nombre esto es una grosería, aquí hay niños, ancianos ¿cómo es que nadie hace nada? No es justo”.
Al visitar la zona afectada, se pudo comprobar que el mal olor es insoportable y los vecinos no tienen otra opción más que convivir con él. Al menos, hasta que la instancia respectiva decida asumir la responsabilidad que le corresponde.
Según una habitante de la zona, no es cuestión de hacer un favor a los residentes, sino de cumplir con la obligación que les toca.



