Beatrice de Carrillo afirma que la violencia y la delincuencia no disminuirán mientras las instituciones involucradas no cambien de actitud. Foto Diario Co Latino/Diana Arias
Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Un cuadro de Monseñor Oscar Arnulfo Romero cuelga de una de las cuatro paredes que conforman su cubículo asignado en la UCA. La leyenda en Italiano delata su origen, pero ella siempre se ha declarado como una salvadoreña más. Beatrice de Carrillo, catedrática de la UCA y ex procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, no repara en decir que el tema de la violencia y la delincuencia en el país no tiene un panorama alentador, si la visión de las instituciones involucradas no cambia. En una entrevista concedida a este vespertino explica sus puntos de vista y hace un breve análisis del tema que abate a la población salvadoreña.
- Como experta en el tema jurídico, ¿cómo analiza el fenómeno de la violencia?
Yo creo que la violencia en nuestro país, tiene una naturaleza estructural, que proviene de los años sucesivos a los Acuerdos de Paz, es decir, cuando el país no encontró respuesta satisfactorias a la situación económica y social, entonces, se vienen desatando situaciones de pequeña delincuencia, yo diría que desde allí se vienen desmul- tiplicando la delincuencia organizada. Una delincuencia internacional cuando El Salvador se vuelve un centro importante del despacho o paso de la droga, de dinero sucio.
Cuando inicia también la corrupción en algunas instituciones públicas y personales, eso conduce a un tipo de delincuencia tan organizada, tan compleja y tan incrustada en la sociedad que dificulta desbaratarla en términos de pura represión. Lo que se necesita es una profunda capacidad de investigación y de deseo sincero de conducir a la verdad y erradicar esa violencia y delincuencia organizada.
Yo separaría mucho la delincuencia en si de la violencia, la delincuencia es el fenómeno de una alta criminalidad muy bien organizada; la violencia es fruto del desencanto, de la falta de educación, de las familias separadas, de la cercanías de los jóvenes con las pandillas que a otro tipo de solución a sus problemas… y eso conduce a la violencia.
- ¿Cree que es débil la parte punitiva?
Yo nunca he creído mucho en la efectividad de las partes punitivas, como único instrumento para erradicar un tipo de violencia y delincuencia tan estructural como la nuestra, no creo que esa sea la única forma. Creo que debería de existir mayor eficiencia, mayor profesionalismo, mayor capacitación y mayores medios aplicados a todo el sistema de justicia, no solo a la policía para que el ciudadano se sienta protegido. Decir que con una represión bien organizada se resuelve el problema, pues no, debe de haber planes económicos, para la juventud, para recuperar el tejido familiar. Además que haya menos deportados. Es un problema muy complejo, no creo que una serie de leyes más represivas o una policía más reprimente…
- No más Mano Dura...
No. Definitivamente no funcionó en tantos días, sólo funcionó de propaganda política para todo mundo, pero no se funciona así, además se necesitaría el doble de policías y tener una policía bien pagada. Yo creo que vendría bien tener una policía dignificada, con una eficiencia mucho mejor que espero vaya a ver en la Academia Nacional de Seguridad Pública y un saneamiento interno de la PNC, porque hasta hoy no hemos tenido aclaración de todas las anomalías, hablo en términos diplomáticos, de lo que yo creo está incrustado todavía en la policía, que está amarrado a muchas franjas delincuenciales en nuestro país. Mientras eso no se resuelva, mientras no exista un reciclaje de gente muy capacitada y muy comprometida con la justicia no vamos a salir adelante
- Los pasos que está dando la Inspectoría General van en la línea de sanar …
Yo quiere expresar todo mi apoyo y simpatía para Zaira Navas, que fue parte de mi equipo cuando me desempeñé como procuradora, por su valor, su fe, su esfuerzo, su profesionalismo y está haciendo lo imposible para alcanzar respuestas satisfactorias para sanear nuestra policía, la policía de todos los salvadoreños. Yo como ciudadana tengo mucha fe en un policía, pero un policía realmente ético. Pero tenemos otras cosas como el gran silencio de la fiscalía, con una acción débil de parte de la fiscalía.
- ¿No juega un papel importante la fiscalía?
Insisto que la fiscalía por orden de la Constitución es la entidad que debe dirigir la investigación del delito, no solo es el acusador público, esto pasa a un segundo momento. Primero debe de investigar para conseguir las pruebas, y es allí donde seguimos mal, no tenemos capacitación y políticas fiscales adecuadas porque el personal tienen y me consta porque conozco a muchos fiscales y sé que tienen buena intención, pero las cosas no están procediendo como se debería.
- ¿Es importante la investigación?
Es fundamental.
- Que le corresponde…
Solamente por ley a la fiscalía, y a la policía le toca un papel accesorio bajo el gran liderazgo de la fiscalía. Si en nuestro país existiera una fiscalía y un fiscal con enorme liderazgo, que emocione, que de fe y de respuesta a los ciudadanos muchas cosas serían diferentes. Es muy importante no fijar solo la atención en la policía, hay que traer la atención a la fiscalía.
- ¿No está aportando en el tema de la seguridad del país la fiscalía?
La siento siempre como antes: débil, inconsistente, sin rumbo y sin liderazgo. Si vemos en la opinión pública la gente en quien piensa y dice: la policía no hace eso, la policía no hace lo otro. Y la policía es para la seguridad en las calles, para parar carros y ver lo que se ordena o coordina con la fiscalía. El fiscal debería ser aquel que convoca al jefe de la policía y le dice mi política son estás, vamos hacer esto y vamos investigar tal cosa y si no tenemos eso….
- ¿Se debe de concentrar la investigación en los delitos de homicidios y extorsiones que son los que están afectando a la población?
Definitivamente, estas dos líneas son fundamentales y agregaría el tema de la corrupción que involucra una depuración severa de instituciones y personalidades que es necesario llegar a ese punto.
- ¿Cómo evalúa las políticas impulsadas en los primeros seis meses de la administración Funes?
Yo creo que están muy estáticos, creo que no se puede en seis meses cambiar malos hábitos y una situación tan oscura difícil y con mucho intereses como hay en la policía y la seguridad pública. Yo creo que el esfuerzo que estos funcionarios hacen choca con situaciones internas sumamente difíciles que no nos dan a conocer plenamente, pero algunos que hemos estado involucrados en el Estado sabemos que existe. Creo que se necesitan acciones drásticas que tal vez no son prudentes en términos políticos, pero seguramente es lo que se tiene que hacer cuando algo no basta.



