NARRADORA: Lucy fue educada en Kenia en una familia de biólogos. Desde bebé vivió con ellos, dentro de la casa, y le enseñaron a comunicarse con el lenguaje de signos de los sordomudos.
CHILLIDOS ALEGRES DE MONO
NARRADORA: Para expresar una idea nueva, Lucy tomaba dos signos diferentes de su vocabulario y los recombinaba de forma casi metafórica.
CHILLIDOS ALEGRES DE MONO
NARRADORA: Al melón lo llamaba “fruta-bebida”. A la naranja, “fruta-olor”. Y una cebolla la rechazó con el calificativo de “comida-llorar”.
CIENTÍFICO: Los chimpancés no hablan porque carecen del aparato fonador adecuado. Pero está ya más que comprobado que poseen la capacidad del lenguaje dentro de sus cabezas. Por ejemplo, a Lucy le decíamos: “Ve a la cocina, abre la heladera y come una banana”. Y Lucy iba a la cocina, abría la heladera y comía su banana. Y al regresar, mediante su lenguaje de manos, respondía: “Estaba muy rica, muchas gracias”.
NARRADORA: Lucy, la chimpancé, vivió los 20 primeros años de su existencia con su familia de biólogos. Pero luego, éstos cambiaron de empleo, tuvieron que regresar a Londres y dejar a Lucy en África.
GRINGO: Adiós, amiga. Aquí te cuidarán bien. ¡Adiós!
NARRADORA: Muchos años después, un profesor inglés especializado en sordomudos estaba visitando Kenia y entró en un parque zoológico...
EFECTO RUIDOS DE BARROTES Y CHILLIDOS DESESPERADOS
NARRADORA: Metida en una jaula, encontró a una chimpancé que se pasaba el día haciendo gestos furiosos a todo el mundo. El profesor se acercó a los barrotes y de repente quedó espantado. No eran gestos furiosos, sino la repetición frenética de una frase en el sistema de signos de los sordomudos.
CHILLIDOS DESESPERADOS
NARRADORA: “¡Sácame de aquí!”, decía. “¡Sácame de aquí!”. Era Lucy. Llevaba años y años suplicando a todo el mundo sin conseguir que nadie la entendiera.
LOCUTOR: El famoso astrofísico Carl Sagan se preguntaba: ¿Cuán inteligente ha de ser un chimpancé para que matarlo constituya un asesinato? ¿Con qué derecho retenemos en esas cárceles llamadas zoológicos a nuestros primos hermanos?
LOCUTORA: Hoy sólo quedan unos 200 mil chimpancés en el mundo.
LOCUTOR: No recibimos la Tierra en herencia de nuestros antepasados. La tenemos en préstamo de nuestros hijos e hijas.
Rosa Montero,
www.lavoz.com.ar/2002/0623/suplementos/temas/nota103952_1.htm



