San José/Dpa
El presidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias, consideró que su gestión mediadora en el conflicto hondureño tras la crisis política que desató en ese país el golpe de Estado del 28 de junio no puede ser considerada como un fracaso, pese a la imposibilidad de restituir el orden constitucional.
"Un fracaso sería si yo fuera el responsable de lo que pasó en Honduras. En lo personal, fue un reconocimiento muy lindo que pensaran que yo podía ser el mediador. Lo que pasó fue que nos encontramos con un régimen de facto muy intransigente que, ante toda la presión internacional, no quiso ceder", dijo Arias en entrevista que publica este lunes el diario local "Al Día".
El mandatario costarricense fue el diseñador del denominado Acuerdo de San José, que propuso la restitución condicionada del depuesto mandatario Manuel Zelaya, integración de un gobierno de unidad nacional y una amnistía política, para poder revertir el golpe de Estado, objetivo que no logró.
Tras sus fallidos intentos, el Nobel de la Paz busca ahora que la comunidad internacional reconozca el resultado de las pasadas elecciones celebradas en Honduras el 29 de noviembre, en las que resultó electo el candidato del Partido Nacional Porfirio Lobo.
En otro orden, el mandatario, quien concluye su mandato el próximo ocho de mayo, dijo que heredará a su sucesor, quien será elegido en los comicios del 7 de febrero, un país "con rumbo".
"Un país que se ha insertado en la economía internacional en tres años y medio, con el TLC (con Estados Unidos) y el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea y el Tratado de Libre Comercio con Panamá", señaló.



