Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
Residentes de la comunidad Bob Graham, Berlín, Usulután, denuncian ser víctimas de la contaminación provocada por los pozos geotérmicos ubicados dentro del área urbana de la zona.
Según los afectados, quienes aseguran haber pedido ayuda a las autoridades de La Geotérmica, los altos grados de contaminación registrada en la zona han provocado la muerte de cinco personas y la intoxicación de tres maestras del Centro Escolar Caserío Bob Gram, ubicado dentro de la comunidad.
“Desde hace varios años nos hemos visto afectados por los efectos secundarios del funcionamiento del pozo número TR-18 de la empresa geotérmica”, manifestó Juan José Benavides Rojas, maestro del centro escolar.
Rojas aseguró que la emisión constantes de malos olores en el lugar, la actividad sísmica en los momentos de alta intensidad de producción de vapor y el ruido producido por la actividad del pozo afecta a un promedio de 181 familias.
Por su parte, la directora del Centro Escolar Caserío Bob Gram, María Genoveva Lemus, dijo haber sido una de las maestras intoxicadas por la emisión de gases.
“El 25 septiembre de 2006 fuimos intoxicadas por la emisión de gases dos compañeras y yo, dos de nosotros fuimos hospitalizadas y de eso los señores de La Geotérmica, no han tomado cartas en el asunto, transcurso de eso hemos venido a las oficinas de la geotérmica para que los responsables tomen conciencia del problema”, agregó Lemus.
Para la maestra, quien dijo sentirse preocupada por la salud de sus alumnos, es importante y necesario que los encargados de la geotérmica busquen como alternativa, reubicar a toda la población e infraestructura de la comunidad, incluyendo el centro escolar y la iglesia.
Dicha petición fue hecha por escrito al gerente general de La Geo, Rodolfo Herrera, a quien también le exigen que el terreno al que sean trasladadas las familias, sea de al menos siete metros de ancho por 15 de largo, que exista acceso de agua potable, energía eléctrica domiciliar, sistema de saneamiento y depuración de aguas.
“Es importante también, que las autoridades responsables de la justicia investiguen los casos de intoxicación y responsabilicen a los culpables, para que no se repitan casos como este”, agregó Lemus.




