TeleSUR
Tras acusar a los países desarrollados de querer asesinar el Protocolo de Kioto, el grupo de países africanos que asiste a la Cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhague, en Dinamarca, decidió retirarse este lunes de la negociaciónes, lo que paralizó por momentos el desarrollo del evento.
Según varios negociadores kenianos y nigerianos, la retirada del grupo africano no se debió a un boicot a esta importante reunión, sino que fue una acción con la cual quisieron mostrar su insatisfacción y resaltar además la importancia que tiene el Protocolo de Kioto para ellos.
El presidente del grupo, el argelino Kamel Djemouai, denunció un intento por tratar de forma separada y mezclada elementos contenidos en las dos vías de negociación que enmarcan la reunión: la de Kioto y la de la Convención Marco de la Organización de Naciones Unidas.
En conferencia de prensa, Djemouai dijo que de aceptar esta situación, "firmaremos la muerte de Kioto, el único documento legalmente vinculante que existe"; y aseguró que "el próximo tratado deberá ser ratificado y hasta que entre en vigor pasarán más de los siete años que se tardaron con Kioto".
Los africanos ya habían advertido que no seguirían participando en las sesiones plenarias si se dejaba de lado el protocolo de Kioto, por lo que propusieron que se organizaran dos plenos con consultas informales, el primero sobre este documento y, cuando finalice éste, se podría tratar los temas restantes de la convención.
El secretario ejecutivo de la conferencia, Yvo de Boer, indicó que la presidenta de la conferencia, la danesa Connie Hedegaard, había establecido contacto con los distintos grupos de trabajo durante la mañana para coordinar la agenda, lo que deja minimizada la acción de protesta realizada por el grupo africano ante la plenaria de Copenhague.
El Grupo volvió a participar en las sesiones de la tarde tras obtener respuesta a sus reivindicaciones, informaron delegados africanos y europeos.
Siguen las manifestaciones
Mientras se desarrolla la reunión del clima en la capital de Dinamarca, más de mil jóvenes manifestaron bajo una estricta vigilancia policial para reclamar la apertura de las fronteras a los refugiados climáticos.
"Anticapitalistas", "Nuestro clima no quiere vuestros negocios", "No a las fronteras, no a las naciones, fin de las deportaciones" y "Policía en todos lados, justicia en ninguno" eran algunos de las menciones en inglés, francés y alemán gritados por los cientos de jóvenes.
Durante el pasado fin de semana, la policía danesa detuvo a cerca de mil personas el sábado y 250 el domingo durante manifestaciones al margen de la conferencia de la ONU. Detenciones "preventivas" que fueron criticadas por los mismos implicados, generalmente liberados entre seis y doce horas después, al calificarlas como injustificadas.



