La madrugada del sábado, en la Asamblea Legislativa, dejó saldos favorables a las pretensiones de la Presidencia de la República de recaudar más impuestos a partir de 2010, aunque, como hemos dicho en las noticias publicadas ese mismo sábado, “El corazón de la reforma” está aún pendiente de aprobar.
Y es que a pesar de la intensa campaña empresarial y de sectores de derecha por satanizar la aplicación de la reforma tributaria, los diputados de izquierda y centro derecha lograron acuerdos en cuatro de los 12 cuerpos de Ley.
Parte del paquete de reformas aprobado constituye reformas a la ley del NIT, Ley de IVA, combustibles y leyes de FOSALUD, las que no han generado rechazo porque no tocan los intereses económicos y políticos de la clase dominante, aunque ARENA, no las apoyó.
Sin embargo, quedó sin discutirse la parte medular de las reformas, que sería la recaudación de más de $200 millones a través del cobro de impuestos a los que ganan más y quienes han evadido por años el pago tributario, recargando la responsabilidad en la ciudadanía.
En este punto se ha desatado una batalla en contra del Ejecutivo, que lo que busca es incrementar los fondos de las arcas del Estado para invertir en programas sociales y hacerle frente a la crisis.
Está claro que para aprobar “el corazón de la reforma” debe existir el consenso de la mayoría calificada, es decir de 56 diputados. Habrá que esperar entonces la reacción de los diputados de ARENA para la próxima plenaria, quienes están en contra de la reforma bajo la falacia de que afectará a los más pobres, cuando lo que pretenden es proteger a aquellos con mayor poder adquisitivo y para quienes la elusión y la evasión han sido prácticas cotidianas.
De no aprobarse el paquete legislativo, se perjudicaría a los más pobres en las áreas de salud, educación y alimentación, es por ello que los parlamentarios tienen la gran responsabilidad de no seguir excluyendo a los más vulnerables, como sucedió durante 20 años de gobierno de ARENA.



