Claudia Solórzano
Redacción Diario Co Latino
Pese a los esfuerzos de las autoridades por conscientizar sobre las enfermedades de transmisión sexual, el 13% de empleadores en el país, aún reacciona de forma negativa ante las personas con VIH-Sida, esto según el último estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en conjunto con la Asociación Demográfica Salvadoreña (ADS).
"Cuando conocen el diagnóstico del trabajador VIH positivo, les niegan los permisos para recibir los tratamientos respectivos o para ir a consultas", denunció el representante residente adjunto del PNUD, Richard Barathe.
En el país, se cree que las personas con tratamientos retrovirales no pueden trabajar, pero esto es totalmente erróneo, pues son laboralmente productivas y pueden llevar una vida con normalidad.
Barathe también señala que algunas empresas solicitan un comprobante que indique si tiene o no la enfermedad sexual, aún cuando esto es completamente ilegal. Esta situación provoca escasez de empleos para las personas con VIH.
El estudio del PNUD evidencia que el 57.9 % de personas consultadas con el virus de VIH se encuentran desempleadas o no tienen un trabajo formal. Mientras el 47.4% viven en hogares de pobreza extrema, donde uno de cada cuatro reporta carencia de alimentos.
Sin embargo, a los empleadores parece no importarles esto y prefieren discriminar sin importar el impacto económico que tendrán en familias enteras, al quitarles las oportunidades de trabajo.
El Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Oscar Luna, afirmó que es obligación del Estado garantizar el acceso al trabajo, igualdad de oportunidades y educación, pero sobre todo, garantizar el respeto de la dignidad.
"Hace falta fortalecer las políticas integrales, deben de revisarse los programas implementados, con el fin de mejorarlos, para que las personas con VIH tengan garantizados sus derechos", dijo Luna.
Según el estudio, la discriminación todavía es el talón de Aquiles de la sociedad salvadoreña, provocando así el aislamiento de las personas con VIH. Esto aunado a la posible depresión que viven tras conocer que son positivos a la enfermedad.
El PNUD señala que el mayor rechazo se percibe en las comunidades, los lugares de trabajo, la familia y los amigos. Por el contrario, quienes demuestran más solidaridad son los trabajadores de la salud.
El estudio efectuado en todo el país indica que el 47.8% de las personas consultadas han experimentado ser sujetos de murmuraciones mientras el 30% confesó su temor de ser insultados, acosados y amenazados.
"Ya basta de discriminación, pues les hacen daño en sus relaciones familiares. Ellos sufren cada vez más, no sólo con la autodiscriminación, sino también, a manos de otros", expresó el representante del PNUD.
Y es que las personas con VIH son constantemente agredidas verbal y físicamente, violentándoles sus derechos como humanos. Sin embargo, las denuncias son pocas, dado que algunas instancias hacen caso omiso de las problemáticas.
Ante este panorama, el PNUD considera necesario la implementación del programa de educación sexual, pues ayudaría a generar más conciencia sobre la enfermedad crónica.
"Tenemos que aumentar el nivel de conocimiento de cuáles son las formas de transmisión del VIH, pues no se transmite por platicar con una persona positiva, ni por comer con ella y muchos por dormir", dijo Barathe
El estudio del PNUD será retomado para generar políticas en contra del estigma y la discriminación a través del empoderamiento de las personas con VIH.



