El Presidente de la República, Mauricio Funes, y la Primera Dama, Vanda Pignato, a su llegada a Portugal. Foto Diario Co Latino/AFP
Especial para Diario Co Latino
Estoril, Portugal. El Presidente de El Salvador, Mauricio Funes, sostenía este lunes consultas con distintos líderes latinoamericanos con miras a la búsqueda de una solución a la crisis en Honduras, al tiempo que lanzó una llamado a profundizar la democracia en el continente, durante la Cumbre Iberoamericana que se celebra desde ayer en Estoril, una pequeña localidad inmediata a Lisboa, Portugal.
Ante la mayoría de los presidente de América Latina, España y Portugal, Funes reiteró la posición del gobierno salvadoreño de condenar enérgicamente el Golpe de Estado del pasado 28 de junio contra el presidente legítimo, Manuel Zelaya, y de no reconocimiento al gobierno de facto de Roberto Micheletti.
Su posición fue respaldada por otros gobernantes, quienes al mismo tiempo que lamentaban que la crisis política hondureña no encuentre salida, felicitaban uno a uno al presidente electo de Uruguay, José Mojica, ganador de los comicios de ayer domingo.
En un comunicado emitido en el mismo lugar de la Cumbre Iberoamericana, el gobierno salvadoreño reiteró “su enérgica condena al golpe de estado del 28 de junio pasado, que llevó a la ruptura del orden constitucional en ese país”. Agregó que el gobierno de El Salvador “expresa nuevamente su no reconocimiento al gobierno de facto del señor Roberto Micheletti”.
Según el texto del comunicado, el evento electoral de ayer “se desarrolló en un clima de inestabilidad institucional y con señalamientos críticos de varios sectores de la sociedad hondureña, no obstante abre un nuevo momento político en la búsqueda de alternativas a la crisis”.
El Presidente Funes conversó sobre la crisis hondureña con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien se reunió en privado durante una hora luego de la primera sesión plenaria de la Cumbre.
“El Gobierno de El Salvador espera que el virtual ganador del evento electoral exprese su voluntad para iniciar un diálogo político que permita un acuerdo nacional que ponga fin a la crisis y conlleve a un gobierno de unidad, el restablecimiento del orden constitucional y la reconciliación en el hermano país”.
Antes de la sesión plenaria de este lunes, el Presidente Funes desayunó con el Rey Juan Carlos de España y el Presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, con quienes conversó, entre otros temas, sobre cooperación y agradeció por la ayuda de emergencia llegada a El Salvador tras los desastres causados por la tormenta Ida.
El domingo, por la noche, durante la ceremonia de inauguración de la cumbre, el Presidente salvadoreño dirigió un discurso que fue elogiado por la concurrencia. En sus palabras, Funes afirmó que “la inequidad, rasgo sobresaliente de la sociedad contemporánea mundial, no sólo crece en nuestros países sino a escala mundial. Y no se manifiesta sólo en la económico sino esencialmente en el acceso al conocimiento y a las nuevas tecnologías”.
El Presidente Funes no tuvo empacho para reconocer que El Salvador es uno de los países con los mayores niveles de violencia en América Latina”, pero dijo que “debemos tener el coraje de aceptar esta triste realidad, de lo contrario corre el riesgo de arraigarse y perpetuarse”.
Funes afirmó que en las circunstancias actuales, abrirle la puerta de la educación a los cientos de miles de niños y de niñas adolescentes y jóvenes, hoy sumidos en el atraso y la ignorancia, no es para nosotros una elección, mucho menos una cuestión ideológica”.
La agenda del Presidente salvadoreño ha sido intensa desde su llegada a Portugal. De una reunión a otra y distintos compromisos, el mandatario es optimista de que El Salvador capitalizará muchos beneficios de la actual Cumbre. En menos de 24 horas tuvo dos intervenciones ante los presidentes que asisten al cónclave. Y sus palabras ya han tenido resonancia en el seno de la Cumbre.
Por la tarde de este martes, además de continuar las reuniones de la agenda, tiene previstos otros compromisos bilaterales.



