Napoleón Guerrero, Presidente de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI). Foto Diario Co Latino/Melvin Rivas
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino
El sector industrial cree que la reforma fiscal a presentar por el Ejecutivo a la Asamblea Legislativa tiene que implementarse en tres etapas y no en una sola, tal y como se prevé.
La Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) no discute en la reforma las modificaciones a los Códigos Tributario y Penal donde se ataca la evasión, elusión y el contrabando, pero, eso tendría que ser la primera etapa.
El presidente de la ASI, Napoleón Guerrero, manifestó que el gobierno puede empezar con eso, luego, con una revisión de los actuales impuestos.
“Hacer una segunda etapa donde se pueda incluir una revisión de impuestos actuales y, una tercera etapa, donde ya se puede tocar, en un pacto fiscal, el IVA y la renta, donde será obligatorio tocarlos”, expresó el líder del sector industrial salvadoreño.
Esta tarde habrá una reunión entre la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y el gobierno, donde se pondrán en la mesa “las preocupaciones y voluntad” de los privados en torno a la reforma.
Al parecer, será la última reunión antes de que el Ejecutivo presente la reforma al Congreso que, extraoficialmente se informó, se presentará mañana o el lunes.
Aún con las consultas que el gobierno de izquierda sostuvo con los sindicatos, los organismos de la sociedad civil y la empresa privada, la ASI pide más tiempo.
“No hemos tenido el tiempo suficiente para analizar completamente el alcance de todo y, obviamente, eso nos impide dar una propuesta sensata que cumpla los objetivos que el gobierno persigue, que es llevar más recursos a las arcas estatales”, expresó Guerrero.
Luego, añadió: “tenemos dos semanas de estar analizando esto y los técnicos, sólo para digerir, han estado leyendo, discutiendo, informándose; necesitamos un poco más de tiempo”.
No obstante, organismos como la Fundación Nacional para el Desarrollo (FUNDE) aseguran que la reforma fiscal impulsada por el gobierno es necesaria porque se necesita dinero, ahora más que nunca cuando el país pasa por una etapa de reconstrucción; además, la recaudación tributaria del país es una de las más bajas de Latinoamérica.
Con la reforma, el gobierno prevé recaudar cerca de $280 millones al año.



