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El Salvador, Domingo 12 de Febrero de 2012
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Viernes, 13 de Noviembre de 2009 / 10:16 h

Los pobladores de Jucuarán, “tras corneados, apaleados”

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La falta de lluvias en Jucuarán, Usulután, ha causado una pobre cosecha de maíz y frijol y pérdidas para los agricultores de la zona. Foto Diario Co Latino/Melvin Rivas.

La falta de lluvias en Jucuarán, Usulután, ha causado una pobre cosecha de maíz y frijol y pérdidas para los agricultores de la zona. Foto Diario Co Latino/Melvin Rivas.



Zoraya Urbina
Redacción Diario Co Latino

Con 70 años y un saco sobre su espalda, Basilio Valencia avanza lentamente entre las milpas secas y el suelo sediento y ansioso por unas gotas de lluvia. “Es permitido por el Señor”, dice al contar cómo la sequía se ha llevado las “tareas” de  maíz que había sembrado.

Igual suerte ha corrido María Isabel Orellana, de 61 años, ella y los ocho miembros de su familia tenían la esperanza puesta en la siembra de maíz, que según sus cálculos, una parte les hubiera servido para alimentarse por varios meses y otra para vender y obtener algunos ingresos con que sostenerse. “Viera, a veces nos acostamos, pero no dormimos, pensando en todo lo que hemos perdido”, cuenta llorosa.

Jucuarán es un municipio del Departamento de Usulután situado al sur de San Miguel, al norte de el Océano Pacífico, al oeste de Chirilagua y al este de Concepción Batres. Su población estimada es de catorce mil habitantes, que en su mayoría viven de la agricultura y la ganadería.

Al menos en los años pasados; porque este 2009, la sequía, producto del cambio climático ha dañado seriamente los sembrados de maíz, maicillo y algunos de trigo; que son los principales cultivos de la zona. Según  María Elena Rivas de Palacios, concejala de la Alcaldía, el municipio es 99.5% agrícola. “Cultivamos frijol, maíz, maicillo, un poco de trigo y arroz en poca cantidad”, explica. Aunque también en algunos sitios hay siembras de pipián.

Pero “la seca”, como le dicen algunos pobladores al fenómeno de la sequía, ha dejado al 90% de los agricultores, que son alrededor de 7 mil, con un 90% de pérdidas en sus cultivos.

Esta falta de lluvias se debe a las travesuras del “Fenómeno del Niño”, un evento climático cíclico que provoca estragos a nivel mundial, pudiendo causar inundaciones o fuertes sequías, tal es el caso de este municipio, dice Carolina Amaya,  Coordinadora del Programa Gestión Ecológica de Riesgo de la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES).

“El niño”, en referencia al Niño Jesús, debe su nombre a  pescadores de las costas de Perú y Ecuador que lo usaron para llamar a una corriente oceánica cálida que hace su aparición alrededor de la Navidad y dura varios meses.

La Organización Panamericana de la Salud, en su sitio de Internet explica que: “Durante los últimos cuarenta años, nueve «Niños» han afectado el planeta. Los eventos fuertes de 1982-83 y el actual 1997-98 dejaron una profunda huella no sólo en la vida, sino en las condiciones climáticas a lo largo del mundo entero”.

Este fenómeno no sólo ha afectado a El Salvador, sino también a países como Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay, entre otros. Los habitantes de Jucuarán están conscientes de que la causa de sus  males es “El Niño”.

Julio César Lazo Peña, primer regidor ad honorem, quien colabora constantemente en la Alcaldía, tiene claro que “la milpa creció, pero dio elotes malos, bien poquitos, todo esto a causa del Niño que nos está afectando”, indica.

El alcalde del lugar, Vinicio Villanueva, junto a algunos agricultores, ha gestionado ayuda con el Gobierno Central , que, está más anuente a colaborar con ellos, a diferencia de las administraciones pasadas, explica Rivas de Palacios.

“Lo que el agua se llevó”
Muchos de estos agricultores tenían puestas sus esperanzas en la cosecha de frijoles, que esperaban recoger los primeros días de noviembre.

Pero la naturaleza veleidosa azotó este fin de semana pasado, la mayor parte del país con la tormenta Ida que dejó un saldo de más de un centenar de muertos, más de un millar de damnificados. En Jucuarán, todas las cosechas se perdieron.

Alexander Aguilar, miembro de Oikos, una organización no gubernamental que trabaja, no sólo con este municipio, sino también con Puerto Parada; Concepción Batres y otros cuatro municipios del área, en  temas como: Gestión de riesgo; Ciudadanía activa y Seguridad alimentaria; cuenta que la tormenta se llevó todo.

“En este momento, no necesitaban tanta lluvia”, enfatiza, según verificaciones que realizaron in situ, Jucuarán perdió alrededor de 75 manzanas de cultivo de pipianes y frijol; Concepción Batres, 17 y Puerto Parada 25.

Aguilar afirma que es el cambio climático el que ha causado “esta desgracia, porque sólo necesitaban el sol para que terminaran de madurar, los cultivos”, añade.

Los cambios extremos de clima son los que no permiten que este sector de la población pueda recuperarse, “si hay sol extremo se arruina y si llueve mucho se pudren los cultivos”, afirma Aguilar.

Por hoy, los habitantes de Jucuarán, están como dice el refrán “Tras corneados, apaleados”, pero su valor y ganas de salir adelante, sin duda, harán honor al nombre de su municipio que significa «cerro de las hormigas guerreadoras».

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